jueves, 6 de agosto de 2020

¿SERÉ BIPOLAR? TRISTE Y CANSADO, PERO FELIZ

Hola. ¿cómo están? Recuerdo que cuando retomé esta actividad de volver a escribir, haciéndolo a través de notas que pudieran transmitir ciertas reflexiones, me traté de comprometer conmigo mismo a que sucediera una vez por semana, por lo menos. Aquí me vuelven a encontrar, después de largas semanas. Me cuesta cumplir actividades que consisten en estar conmigo mismo.

 

Quiero contarles que estoy triste, cansado y un poco feliz también. Creo que muchas personas me definirían luego de brindar esa descripción como una persona intensamente bipolar. Dicen que quienes somos de Géminis, en el signo del zodíaco, tienen ese tinte bipolar de actuar de una manera algunos días, y de otra durante otros días. Hoy es un buen día para admitir que si un día me caés muy bien y al otro día me caés muy mal, eso puede ser normal. Soy de Géminis.

 

Estoy triste porque algunos tópicos no fueron de los que salieron como más hubiese querido. Viste cuando te dicen: “dejá de dar vueltas y, si vos lo querés, empezá a caminar hacia ahí”. Algunas notas antes… abrí mi corazón y (creo) que traté de expresar. Escribí una extensa nota sobre mi compañera Pirén (no te quiero decir amiga). No voy a dar vueltas para contárselos. Me mueve el piso y me provoca revoluciones. Quiero que estemos juntos. Las historias no son tan felices… porque ella no quiere.

 

Estoy convencido de que soy un poco fracasado en el amor. Después de haber generado un punto (así definí la situación cuando le corté a mi ex novia), uno vuelve al club de los solteros, pero… en esta situación de cuarentena no tiene muchas chances de salir con nadie, pero sí de hablar. ¿Adivinen qué? No quiere estar conmigo. Tiene novio. Me contesta seco los mensajes. Me contesta, pero estoy entrando en la friend zone. Obvio que cada una de las situaciones refiere a una persona distinta. ¿Qué es lo que hago mal? ¿Será que no aprendo a pasar tiempo conmigo mismo y necesito compartir el tiempo con otra persona? ¿Estaré destinado a pertenecer al club de los solteros? Cosas en las que uno se pone a pensar…

Estoy cansado porque la cuarentena (legalmente) no se termina más. Recuerdo que, semanas después de haber comenzado la cuarentena, nos decían que después de las vacaciones de invierno volvían las clases y que en septiembre iba a poder realizar viajes interjurisdiccionales. Estamos en agosto y no sólo que todas esas situaciones se postergaron, sino que ahora estamos poniendo en duda los festejos de Navidad y Año Nuevo, que son en diciembre. Falta un montón… pero en esta situación se pasa muy rápido.

 

No me canso de decirlo. Todos mis proyectos para este año 2020 fueron ideas que elegí para ser más feliz y que quería disfrutar compartiendo espacios presenciales. Nada de eso sucedió. Anoche revisaba fotos viejas de Instagram. No tengo “tantas”, así que pude llegar luego de un rato hasta la primera imagen que había cargado en Instagram, o que había cargado alguna de mis managers (en este tiempo no tenía celular con Instagram compatible). Observando esas fotos con los auriculares puestos y la música bien alta, pude recordar cada uno de esos momentos. Cada clase de Inglés con un mate durante el break en Agro. Cada salida al cine con mis amigos de la secundaria y venta masiva de nuevos estrenos. Cada salida a los amigos que decidieron volver y los visitamos en casa. Cada after-office con Luz. Cada fiesta bancaria. Cada viaje flash de fin de semana largo. Cada persona que marcó un espacio tan importante en tu vida y ya no está. Cada reunión familiar. Cada cosa que no estoy mencionando… todo eso dejó de estar. Y estoy cansado por todas esas cosas que dejaron de estar.

 

Lo escribí en otra nota, pero no sería mala idea volverlo a destacar. Estoy muy desmotivado con la cursada de la Maestría en Finanzas en formato virtual. No es lo mismo trabajar o cursar alguna cosa que resulte de tu interés y que sean algunas clases, que tener que aprender una disciplina en la que buscás perfeccionarte y desarrollarte en tu futuro profesional. Lo que todos buscamos en una Maestría es generar contactos que luego sean útiles en el futuro profesional porque para aprender, podemos utilizar bibliografía. Sin embargo, la red de contactos la formas allí. Y virtual no se puede formar…

 

Estoy un poco feliz también porque la virtualidad, pese a todo lo malo, me permitió encontrarme con nueva y buena gente. Sin ir más lejos… el teatrou team. Cuando definimos con mis bellas amiguitas de Inglés comenzar nuestra carrera artística y anotarnos en un curso intensivo de teatro, quedamos muy manijas… y nos anotamos en la versión anual. En dicha versión anual, sólo tuvimos dos clases presenciales y después seguimos en modo vernos las caras a través de una notebook o, algunos, desde un celular. Semanas después se sumó gente nueva… de los cursos de los lunes y de los sábados. Son gente de la hostia (como dirían los españoles). Sacrificar un sábado a la noche (en lugar de estar con amigos de siempre) para organizar una reunión hasta entrada bien la madrugada para cantar, hacer terapia, jugar al bingo y hacer catarsis es todo lo que está bien. No sé si a alguno de mis lectores le pasó algo parecido, pero esta historia del grupo Remanijes o teatrou team debe ser unas de las historias de más valor en esta cuarentena.

 

Estoy un poco feliz también porque ayer salí a correr y no saben qué placentera fue esa sensación de volver a calzarse las zapatillas y sentirse físicamente pleno. Dicen (alguna vez lo busqué e incorporé) que realizar actividad física genera endorfinas de las buenas, que te provocan algo así como sentirte un poquito mejor y ser un poco más feliz. Habrá que volver a calzarse y correr otra vez. “Pongamos fecha”- hubiese afirmado en aquellos tiempos en los que me gustaba poner fecha a los comienzos de los proyectos, dado que sino no ocurrían. Creo que la cuarentena me desmotivó bastante a comenzar nuevos proyectos de gran envergadura. Todo queda postergado.

 

Triste porque no me quiere.

 

Cansado de la cuarentena infinita.

 

Feliz porque algunos provocan que sea más llevadero.

 

Si se quedan con eso después de leer esta nota, fui feliz. ¿Cuándo nos vemos la próxima? Pongamos fecha…