Yo ya dejé de hacer la cuenta de qué día de la pandemia vamos, pero ya estamos cerca del año. Comencé este 2021 en una localidad poco conocida de la costa Atlántica argentina que se llama Aguas Verdes. Mi familia (SAM 60) decidió acercarse al “agua” en esta localidad poco poblada, dada las condiciones de distanciamiento social y preventivo que sugieren las autoridades nacionales. Estuvimos ahí sólo nosotros cuatro. Cuando llegaron las 00 00 del 1° de enero alzamos nuestros vasos (lugar alquilado no tiene copas) y brindamos por un 2021. Minutos después uno lleva a la reflexión qué balance tuvo el año que finalizó y qué expectativas tiene para el año que comienza. El 2020 fue un año de marcada presencia en casa: casi que ni salimos ni nos vimos con nadie. Los seres humanos somos seres sociales y, para sobrevivir, tenemos que interactuar con otros humanos seres sociales. Y mi balance lo dice todo… casi que ni nos vimos con nadie. Entonces dejamos de ser seres sociales. O sea que no estuvo tan divertido… El 2020 fue, para muchos, un año de aprendizaje y aggiornage a las nuevas herramientas digitales. Para los que transitamos nuestros veintes, esto no fue un problema y, en la mayoría de los casos, probablemente nos resultó en una ventaja competitiva y salimos ganando. Entonces hicimos más de lo que ya veníamos haciendo y destacamos porque el contexto era lo que nosotros bien sabíamos hacer. Digamos que nos destacamos enfrente de una cámara. Ya somos los mejores protagonistas frente a las cámaras. Lo sabemos dominar muy bien. Entonces fue un año protagónico frente a cámaras, pero un año de “bajo perfil” en el “keep in touch” presencial. Sigamos conociéndonos.
Después de este largo año que
muchos definirán a su manera y es plenamente respetable el modo de ver las
cosas de cada uno, llega otro nuevo año. Lo más importante para esto nuevo es
que no vuelva a suceder lo idéntico de lo menos divertido del año anterior. El
top de los deseos para esto nuevo es que el COVID no exista más. Que se muera. Y
para eso hay un solo remedio y, lamentablemente, no es dejar de circular y
quedarse en casa, como pidió Alberto hace algunos meses. No se puede hacer
cuarentena eterna. La gente lo demostró sublevándose y dejando de cumplir.
Entonces como nos podemos seguir contagiando, hay otro remedio, pero este es
artificial, es el que crearon los laboratorios. Eficaces en más de un 90% según
las estadísticas que circulan por los medios de comunicación. Es cierto que el
mejor escenario es un mundo en el que te tengas que vacunar por enfermedades
viejas, que ya fueron erradicadas y que sus vacunas fueron probadas durante
muchos años antes de que vos la recibieras. Si hay algo seguro es que vamos a
convivir con el barbijo para rato, y ese rato se va a hacer más corto en la
medida que pasemos por la aguja. Opiniones en contrario sumamente respetables,
como en estos delicados temas.
El 2020 fue un año en el que
quise impulsarme a comenzar una actividad artística con objetivos de vida,
profesionales, laborales: divertirme, mejorar el modo en que las personas
comunicamos, trabajar la gran habilidad de saber escuchar a las personas. Esa
actividad fue teatro. Seis clases presenciales bastaron para que se iniciara la
pandemia y continuaran clases virtuales. Tuvimos muestra de fin de año. ¡Vino
mucha gente! Fue por Zoom… Uds no se imaginan lo divertidas que fueron esas
clases presenciales y la incomparabilidad con actuar frente a una cámara. No se
compara. Pero todo lo virtual llega a su fin… tenemos 2021 presencial. Así que
hagamos las cosas bien así podemos seguir todo el año presencial. Así es más divertido.
El sábado pasado hicimos
reunión de amigos. Amigos con nivel de estudios universitario en curso. Vieron
que en una salida siempre surgen estos temas de política, religión, relaciones,
amistades, intereses, deseos, proyectos. Siempre algo de toda esa bola está.
Éramos cinco. De los cinco, la opinión de cuatro fue que, al finalizar la carrera
universitaria, teníamos decidido emigrar. Moverte a otro país. Qué difícil
tiene que ser esto, ¿no? Muchos de nosotros probablemente tengamos abuelos o
bisabuelos italianos, españoles, alemanes, polacos, rusos, y otros más. La
mayoría de ellos, hace largos años atrás, decidieron emigrar hacia Argentina.
Por aquellos tiempos Argentina estaba en el ranking de los países más ricos del
mundo. Parece que la frase de no todo es para siempre aplica al caso Argentino.
Piensen Uds qué difícil o inconcebible debía ser el momento y la situación en
Europa para que ellos tomaran la decisión de ir a vivir a otro lado y bien
lejos de sus raíces. Piensen por qué a tantos de nosotros, los que transitamos
los veintes, se nos está cruzando fervientemente esta idea en nuestros proyectos.
No es sólo una idea desafiante de irse a vivir lejos de nuestras raíces por ser
un capricho. Es irse a vivir lejos y a un lugar mejor porque vemos inconcebible
que este país vuelva a administrarse como en algún momento lo supo ser y logre
brindar mejor calidad de vida a todos nosotros que habitamos en su territorio.
No es un capricho. Es decisión. Tal vez la decisión más difícil y más compleja.
Dicen que si lo pensás con muchas ganas, hay que gestionar y ejecutar. El proyecto
2021 es preparar el terreno para ejecutar en 2022.
Siempre durante mi formación
universitaria, venían a mi casa y el tema de conversación era cómo cuidaban lo
que sobraba de dinero para que no pierda valor y la respuesta tipo siempre era:
compro dólares. Obsesionado y apasionado de este tema, decidí en 2020 iniciar
una Maestría en Finanzas porque comprar dólares no es una inversión, es sacar dinero
de circulación de una economía a la que le hacen falta. Entonces, tenemos que
aprender a comprar dólares, pero saberlos invertir para que ingresen al
circuito de economía real/financiera y tengan una rentabilidad. Planazo. Fue
por Zoom… todo el año. ¿Viste cuándo llegás al aula 10 minutos antes y charlás
con tus compañeros? No se pudo… ¿Viste cuando le preguntás a tus compañeros
algo que no entendés de clases? Se pudo menos… ¿viste cuando charlás sobre
intereses del otro y tuyos y ambos se ayudan a potenciarse? No se pudo… Hagamos
las cosas bien para que este 2021 se pueda volver a la presencialidad. Poco probable.
Vacunémonos. Tenemos que terminar con el COVID.
¿Dónde? Hace un rato les conté
que me gustaría emigrar de Argentina y siempre uno tiene que hacerse la
pregunta: ¿a dónde? La respuesta más rápida es viajar a un lugar donde se hable
el mismo idioma. Encima que no estás con tu familia, ni con tus amigos, ni conocés
demasiado el campo, tenés que hablar otro idioma. ¿Te imaginás? Recuerdo un desayuno del año pasado con el ex
CEO del lugar donde trabajo. Queremos que participe de este programa una
persona que sepa hablar muy bien Inglés. Yo me sentí bien porque estaba
estudiando. Sin embargo, siempre hay que ir por más. Este año va a ser un gran
año de potenciar Inglés.
El domingo nos juntamos a
almorzar con dos amigos. Como parece no teníamos tanto tema de conversación, no
tuvieron mejor idea que crearme Facebook parejas, o la funcionalidad de Parejas
que acompaña a Facebook. Para qué, ¿no? Tristemente, no quiero generar apegos
con nadie. Así que no fue tan buena idea…
Como diría un profe que yo
aprecio mucho. Lo que le da sentido a nosotros como personas en momentos
críticos es proyectar y caminar hacia ese objetivo y ejecutar. En un año
crítico y en uno nuevo que tiene tinta de ser crítico, tratemos de hacer algo
que nos ayude a ser más felices y a disfrutar de la mejor manera de lo no tan
divertido, para hacerlo divertido. ¿gran año? ¿le ponemos fichas? Tratemos de
hacerlo divertido.
¡Hasta la próxima!