jueves, 30 de abril de 2020

¿CÓMO TE VES?


Aquellas personas que toman como medio de información y distensión a la televisión, habrán podido escuchar a Mirtha Legrand en su programa “Almorzando/cenando con ML” decir en reiteradas oportunidades una famosa frase. ¿Se la acuerdan?


“Como te ven te tratan: si te ven mal, te maltratan; y si te ven bien, te contratan”.


¿Quién de nosotros sabe de dónde surgió esa famosa frase? A mí nunca me interesó ahondar en cuál fue el origen y por qué la repite tantas veces, pero sí me interesa que conversemos un poco sobre ella.


“Como te ven te tratan”: ¿cómo me veo? ¿por qué uno de los elementos que utilizan las personas para prejuzgar o para describir a otro en su primera apariencia es respuesta a la inquietud cómo ves a la otra persona? Claro está que lo primero que ves en una persona cuando la conocés o cuando te la cruzás es su bello rostro y cómo se viste.


¿Es importante vestirse bien? Recuerdo (y mal recuerdo) cuando salía con mi papá a comprarme ropa durante mi niñez y comienzos de mi adolescencia. Siempre comprábamos ropa tamaño grande “por las dudas” (porque si te compro chico no lo va a poder usar nadie) y con colores bien clásicos y conservadores: gris, negro, blanco, azul oscuro. Nunca un amarillo soleado, un verde planta, un rojo fuego. Era lo que tocaba en su momento…


¿Son importantes los colores? ¡Uf, claro que sí! Desde el punto de vista de Marketing y Ventas, los colores significan una “banda” de cosas, pero no será objeto de conversación en estas pocas líneas. Eso sí: cansado de esa vida conservadora y clásica, seguro muchas veces puedan verme con muchos colores “vivos”, sin combinar, vestido horrendo y otras innumerables descripciones divertidas. A mí me gustan los colores divertidos y quiero transmitir buenas vibras a las personas que se me cruzan en las distintas jornadas. ¿no? ¿Quién está capacitado para evaluar si una persona está bien o mal vestida? ¿No puede vestirse como se le cante las ganas? ¡Claro que sí! ¡Así me pasa!


Lamentablemente… algunas personas no piensan tan así como yo, y prefieren prejuzgar… porque “si te ven mal, te maltratan”. ¿Está bien juzgar a una persona en una entrevista laboral, por ejemplo, por cómo está vestida? Mmm esos estándares.


Otras personas piensan también que “si te ven bien, te contratan”. Traigo el caso nuevamente la entrevista laboral: una persona que se vistió “correcta”, ¿tiene más capacidad que la que no se vistió formal para tener una reunión de trabajo? Mmm esos estándares.


Yo soy de los que, cuando tiene que vestirse, va al armario y elige visualmente los colores que más le gustan. Y no les quiero contar las combinaciones exóticas que he logrado con esas elecciones plenamente improvisadas. Estoy muy mal, ¿no? ¡Cómo me gusta!

martes, 28 de abril de 2020

[CORONAVIRUS TIME] Hacé lo que quieras hacer


Dice una frase en la pared de un lugar donde uno se acerca a conocerse más a uno mismo… y también a preguntarse: ¿qué estoy haciendo acá? Pero debo decir que es una de las frases que más acertadas están.


Soy un convencido de que desde el momento en que terminás tu formación en la escuela secundaria, empezás a hacer una de las cosas más poderosas que existen en la vida de una persona: hacé lo que quieras hacer. ¿De vuelta? Empezás a tomar decisiones. Avanzás. Te caés. Te levantás. Aprendés. Avanzás de vuelta. Las decisiones que comenzás a tomar en esta nueva vida son, de vuelta, una herramienta muy poderosa. Y siempre deben estar muy bien justificadas, ¿no? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Para qué? ¿Cuándo? ¿Qué pasa después?


Estoy acercándome nuevamente a este mundo literario, que comencé hace muchos años allá por 2014, si mal no recuerdo. Y que luego abandoné… como tantas otras cosas. ¡Qué poderosas son las decisiones! Pero uno siempre tiene que tener la expectativa de hacer lo que uno quiere (una vez más). Así que aquí estoy… nuevamente en un espacio de reflexión y catarsis que estuvieron en mi creatividad de aquel momento, y que siempre hay lugar para que esté de vuelta.


Desde el 20 de marzo pasado, en Argentina estamos viviendo un proceso particular que se llama “aislamiento preventivo, social y obligatorio”, más conocido como “cuarentena obligatoria” (y ya le queda “chico” cuarentena). Este proceso es consecuencia de un virus, del que no se tiene precedente, que lo llaman COVID-19 y surgió en China luego de que un grupo de personas tomaran sopa de murciélagos. Suena loco, ¿no? Es como decir… no sé, que vamos a comer una tortilla de loro. Los chinos en lo que respecta a alimentación y cuidado de animales, parecería dejan mucho que desear.
Como mencioné en el párrafo anterior, estamos en cuarentena. ¿Y qué implica la cuarentena? Que sólo podés salir al espacio público para realizar compras de primera necesidad: aquí se encuentran alimentos y medicación. Un virus chino del que no tiene precedente y del que no hay vacuna para mitigarlo y hacerlo desaparecer. “Estamos en guerra con un enemigo invisible”-decía Alberto, intentando generar empatía con los televidentes que lo escuchábamos aquella noche en la que extendía por primera vez la cuarentena.


Hoy es el día 40 clavadísimo de la cuarentena y por mi cabeza, y seguro por la de muchos de Uds también, surgen muchas preguntas, con muy pocas posibilidades de responder. ¿hasta cuándo? ¿Se puede tanto tiempo? ¿Cuándo voy a poder salir a correr o esparcirme? ¿cuándo voy a poder hacer vida normal? ¿cuándo voy a poder hacer lo que quiero hacer?


Parece encubierto, pero te están impidiendo hacer lo que querés hacer. Y vos, ¿cómo lo impedís? A veces pensar en estos obstáculos e impedimentos me ponen un poco triste, debo admitir. ¿Realmente estamos haciendo una obra de bien? ¿Por qué llegar al nivel máximo de prohibición: no podés salir? ¿No podemos actuar responsablemente? Si no lo sabemos aún, ¡qué oportunidad excepcional de aprendizaje! ¿Qué te parece?


Hoy son más de 3.000.000 los contagiados por COVID-19. Wuhan, el lugar chino donde todo comenzó, estuvo más de 50 días en cuarentena, pero volvieron a la normalidad. Y volvieron a la normalidad porque son una sociedad que actúa responsablemente y tiene incorporado que lo más importante es actuar responsablemente, para no generar daños al otro que tenés al lado. Nadie quiere buscar ventajas sobre el otro. Todos quieren cuidar al otro. ¿Qué te parece asemejarnos un poco más a ellos? ¡Así salimos de vuelta a la calle! Qué ganas de vivir de vuelta en esos tiempos en los que vos decís: ¡puedo hacer lo que tengo ganas de hacer!