lunes, 28 de diciembre de 2020

INOCENTE PALOMITA

Una gran mayoría de nosotros se acuerda del famoso capítulo de Los Simpsons en el que Bart agita una lata de cerveza hasta el cansancio, la coloca en la heladera, sube la calefacción de la casa para que su padre Homero esté sediento por una Duff y al acercarse a la nevera por su cerveza y proceder a abrirla, la misma explota por el techo de la casa. Los policías que se encontraban patrullando a varias cuadras descienden a pie porque ven cerveza saliendo del techo de la casa de Los Simpsons. Bart logra su cometido y le dice a Homer “inocente palomita”.

 

Hoy en varios países del mundo es el día de los inocentes. De mis recuerdos, creo que una sola vez, hace largos años, me hicieron una broma que me puso muy triste. Aunque no recuerdo bien de qué fue, pero sí recuerdo muy bien la de hoy. Todavía no la puedo bajar a la realidad. Fue demasiado.

 

Estoy de vacaciones en Aguas Verdes- libre de COVID-19- localidad bonaerense a la que vine a pasar año nuevo junto a mi familia. La casa que alquilamos tiene un fondo parquizado. Mi papá había prendido el fuego para lo que proponía almorzar-hamburguesas y pizza a la parrilla. Yo estaba sentado en una reposera sobre el parque con el celular en la mano. Tengo un celular que vibra cuando recibe una nueva notificación y permite leer de antemano de qué va la cosa. Los mensajes eran de mi mejor amiguita CLDV. “les tengo que contar algo”. “tenemos seis meses para dárnosla en la pera”. “el 31/7 me voy del país”.

 

Para los que me conocen, soy una persona bastante crédula, por no decir siempre crédula. A quién se le iba a ocurrir que hoy era el día de los inocentes. A quién le interesa el día de los inocentes.

 

A CLDV le encanta Madrid y tiene muchas ganas de irse a vivir fuera del país, pero aún es una idea abstracta, por lo que cualquier definición verídica que confirmara ese rumbo, era sorpresa.

 

Tengo malas experiencias pasadas de títulos de “mejores amigos” por lo que mis amigos son amigos/as a secas y se acabó. Hace algunos meses, me tomé el atrevimiento de resurgir el título de mejor amiga para ella. ¿por qué “mejor”? ¿qué es mejor? ¿qué significa para Andy “mejor”? Para mí las amistades suelen ser un sostén de las distintas etapas que uno va atravesando con sus decisiones. Luego, todo lo demás. CLDV es una persona que te puede dar una opinión fidedigna de lo que ella piensa que es mejor para vos. Y le chupa un huevo si la opinión va a contradecir todo lo que vos pensabas inicialmente. No va a darte una opinión con la que vos te quedes conforme. Además, nunca te va a matar una propuesta. Running, está. Walking, está. Cycling, está. Inglés, está. Teatro, está. Está siempre, y pisa de verdad. Por eso el título de mejor.

 

Continuaré con el relato. La reacción interior fue: “qué feliz me pone vaya a cumplir un propósito pensado desde hace mucho tiempo” “qué triste no tener a mi mejor amiga físicamente”. La reacción exterior fue: “me paro. Dejo el celular en la habitación. No estoy en condiciones de contestar”.

 

Como Uds saben, tengo la particularidad de ser inquieto y me traje un extenso libro para leer en vacaciones, que dejé pendiente durante el año. No hay mejor plan que sacar adelante los pendientes del año durante las vacaciones. En este caso, en este momento… creo que no fue el mejor plan. Mi cabeza no salía del asombro. Pensé en repetir el running de la mañana a la tarde para volver a la reflexión. Quien no interprete al deporte como un espacio de reflexión mental, además de la actividad física propiamente dicha… ¡no sabe de lo que se está perdiendo!

 

Creo que un mejor plan era responder… respondí por el grupo y también por privado-tenía mensajes pidiéndome lectura del grupo. “estoy tirando una bomba por el team”- me decía. A partir de ese momento, fueron todas preguntas inspiradoras. ¿Viste cuando asumís lo que va a suceder y comenzás a indagar sobre el suceso en cuestión? Después de todo… yo también me quiero ir de ARG. ¿Qué mejor que alguien tome la iniciativa y te cuente su experiencia? Todas las respuestas fueron fidedignas. Todas con credulidad. Así como cuando Bart quiso agitar la lata de cerveza. No lo hizo con la mano-como lo hubiésemos hecho todos. Lo hizo con una máquina especial para agitar. Para que se agite bien agitada y que después explote todo.

 

¿Qué decirles? Por más anticipación que pueda existir, uno nunca está preparado para noticias de alto impacto. No se olviden de darlas en el día de los inocentes.

 

INOCENTE PALOMITA.

jueves, 17 de diciembre de 2020

POR QUÉ DEJÁS DE HACER LO QUE TE GUSTA HACER

18:48 hrs. Hace algunos pocos segundos revisé que la última publicación del sitio había sido el 14 de septiembre de este año. Si hacés la cuenta, no fue tanto tiempo, pero yo lo sentí como una eternidad. Para mis más cercanos lectores, saben que disfruto mucho de estar acá compartiendo algunos minutos con Uds, debatiendo sobre aquellos temas que te hacen “ir”. ¿Tendrá razón con esto? ¿Qué me quiso decir? ¡Qué fuerte esto que estás poniendo! ¿Te sentís bien?

 

Hoy les propongo conversar sobre esas actividades que Uds disfrutan de hacer y se divierten mucho haciéndolas, pero que por alguna razón dejaron de hacerlas. ¿no les pasó?

 

Marzo ’20. Arrancó esa famosa etapa que todos conocimos como ASPO, aunque no todos saben el significado de esa sigla. No me gusta recordar ese inicio. Pasamos muchos meses adentro. 2020 LPQTP. Googleen y van a encontrar qué significa. Por aquellos tiempos, teníamos que estar bastante encerrados y había que buscar la manera de quemar un poco esas calorías que te suministraba el morfi. Porque es fácil… lo que comés, de alguna manera, lo tenés que gastar después. Por aquellos tiempos no se podía correr, caminar, pero por suerte sí se podía respirar y estar en casa. Muchos de Uds, como fue mi caso, descubrieron zonas nunca antes exploradas en sus casas. ¿la terraza, puede ser? Les estoy escribiendo desde mi terraza… ¿saben cuántas veces venía a esta terraza en la pre-cuarentena? Nunca… No me quiero desviar del tema. Un día conversando virtualmente con una amiga del trabajo, me propuso seguir el perfil de Instagram de una instagrammer: Julieta Puente. Si todavía no la seguís, hacelo. Juli arrancó en el comienzo de la cuarentena con actividad física a través de vivos de Instagram. ¿y saben qué? Nos conectábamos con un grupo selecto TRES VECES por semana para hacer actividad física. Nos veíamos por Zoom y teníamos cada uno desde su casa a Juli en el vivo de Instagram o, si lo hacíamos un día que no había, veíamos su repetición por YouTube. Duramos bastante, pero llegó un momento que pasaron cosas… Se vino una etapa en la que el running comenzó a estar permitido. Y algunos volvieron a correr, yo no (seguía haciendo los “cardio de la felicidad” de Juli). ¡Un loco! ¿por qué no salías a correr? ¿tenías miedo? Los que tenemos la gracia de vivir en el Conurbano, no teníamos la habilitación de Axel para salir a la calle a hacer actividad física. No les voy a mentir. Un poco de tiempo después, empecé a cruzar el puente y a correr por CABA. Pero no fueron tres veces por semana. Era divertido. Lo abandoné. Uds también tendrán de estos casos.

 

Febrero ’20. Uno de mis mejores proyectos 2020 (porque claro que todos fueron positivos, menos el ASPO) fue arrancar clases de teatro. Aunque después hayan sido virtuales todo el año… Esa sensación de felicidad cuando salías de la escuela de teatro y te animabas a cantar temas de Tini por la calle o pegar gritos para perder el miedo al vivo de la escena quedaron marcados como los mejores momentos 2020, aunque no me sepa todos los temas de Tini de memoria. Para los que, a comienzos del ASPO, me seguían en Instagram, saben que experimenté algo bastante particular. ¿te creaste, Instagram? ¿Empezaste a seguir a Juli Puente? ¿Hacías los cardio de la felicidad? ¡Ya lo contaste, qué aburrido! ¡NO! Empecé a hacer vivos de Instagram. Uds vieron en la televisión qué aburrido es ver a una persona hablando sola, o tal vez les gusta disfrutar de esos momentos. A mí no. Siempre necesitaba un partner que me acompañara a mostrar algo, a cautivar a la audiencia. “a la audiencia”-dice. ¿qué le pasaba? Todo un showman. Gracias a la magia de Braca, a los consejos del masoterapeuta Guido, de los cantitos villeros de Matías, de la noche loca con Solcito, de la timidez de my best friend en cámara. Fueron todos momentos que quedan ahí bien arriba en las memories de esta cuarentena. Quiero contarles que la preparación era exigua. Buena iluminación. Velador encima de la mesa donde le daba play al vivo. Música desde la computadora. Grandes momentos. Lo único que fallaba, y continúa fallando, es la conexión de wifi al momento de hacer esos vivos. Pero era un gran plan. Un planazo-dirían en el programa de Mirtha. Alguna extraña razón (wifi del o***) me dijo que no tenía que hacerlos más, pero eran tan lindos momentos. Se terminó…

 

Septiembre ’20. El entorno más cercano que me conoce, sabe de mi opinión sobre este bello país y mis ganas de emigrar en el mediano plazo hacia otros “nuevos horizontes”. Algo que no vamos a contar por acá, me decía que podía ser Brasil. Claro que no tuve mejor idea que descargarme alguna App de idiomas para comenzar a aprender portugués. Y quiero contarles mi experiencia de eso: viajé sólo una vez a Brasil cuando tenía menos de 10 años. Mis recuerdos son vagos… del idioma menos que menos, pero quiero transmitirles algo: no tengan miedo de algo que no probaron, y no se nieguen a algo que no conocen. Tal vez aprender un idioma e involucrarse en un ámbito desconocido al principio da un poco de miedo o de “temor a lo desconocido”. En 90 días logré que todos los niveles del curso de Duolingo quedaran con 4 coronitas cada uno (algunos con cinco). Uds sabrán que los cursos de Duolingo son un nivel A1/A2 en la escala de referencia internacional. No son nada, pero no dejan de ser algo. Y no dejan de incentivarte a que te animes. Después de portugués, estaba tan motivado que definí seguir por italiano, pero, nuevamente, pasaron cosas… Perdí la racha. No me conecto todos los días. Me cuesta más. O empezó el DISPO (googleen qué significan estas siglas del o***) y empecé a salir más y me desincentivé a hacerlo.

 

En algunas de mis muchas notas, les conté mi opinión sobre la virtualidad y lo presencial. Actualmente, muchos dicen que no debemos perder lo presencial como ámbito de conocer gente e impulsar la sociabilidad, pero que somos más productivos en el ámbito virtual. ¿Será que cuando no podía salir me incentivaba a hacer cosas distintas para no aburrirme? ¿Será que desde volvió la presencialidad, volví a ser el mismo jodón de siempre y me desincentivé a descubrir cosas nuevas? ¿quién lo sabrá?

 

¡Quiero escucharte! Contame, ¿por qué dejaste de hacer lo que te gusta hacer?


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