jueves, 17 de diciembre de 2020

POR QUÉ DEJÁS DE HACER LO QUE TE GUSTA HACER

18:48 hrs. Hace algunos pocos segundos revisé que la última publicación del sitio había sido el 14 de septiembre de este año. Si hacés la cuenta, no fue tanto tiempo, pero yo lo sentí como una eternidad. Para mis más cercanos lectores, saben que disfruto mucho de estar acá compartiendo algunos minutos con Uds, debatiendo sobre aquellos temas que te hacen “ir”. ¿Tendrá razón con esto? ¿Qué me quiso decir? ¡Qué fuerte esto que estás poniendo! ¿Te sentís bien?

 

Hoy les propongo conversar sobre esas actividades que Uds disfrutan de hacer y se divierten mucho haciéndolas, pero que por alguna razón dejaron de hacerlas. ¿no les pasó?

 

Marzo ’20. Arrancó esa famosa etapa que todos conocimos como ASPO, aunque no todos saben el significado de esa sigla. No me gusta recordar ese inicio. Pasamos muchos meses adentro. 2020 LPQTP. Googleen y van a encontrar qué significa. Por aquellos tiempos, teníamos que estar bastante encerrados y había que buscar la manera de quemar un poco esas calorías que te suministraba el morfi. Porque es fácil… lo que comés, de alguna manera, lo tenés que gastar después. Por aquellos tiempos no se podía correr, caminar, pero por suerte sí se podía respirar y estar en casa. Muchos de Uds, como fue mi caso, descubrieron zonas nunca antes exploradas en sus casas. ¿la terraza, puede ser? Les estoy escribiendo desde mi terraza… ¿saben cuántas veces venía a esta terraza en la pre-cuarentena? Nunca… No me quiero desviar del tema. Un día conversando virtualmente con una amiga del trabajo, me propuso seguir el perfil de Instagram de una instagrammer: Julieta Puente. Si todavía no la seguís, hacelo. Juli arrancó en el comienzo de la cuarentena con actividad física a través de vivos de Instagram. ¿y saben qué? Nos conectábamos con un grupo selecto TRES VECES por semana para hacer actividad física. Nos veíamos por Zoom y teníamos cada uno desde su casa a Juli en el vivo de Instagram o, si lo hacíamos un día que no había, veíamos su repetición por YouTube. Duramos bastante, pero llegó un momento que pasaron cosas… Se vino una etapa en la que el running comenzó a estar permitido. Y algunos volvieron a correr, yo no (seguía haciendo los “cardio de la felicidad” de Juli). ¡Un loco! ¿por qué no salías a correr? ¿tenías miedo? Los que tenemos la gracia de vivir en el Conurbano, no teníamos la habilitación de Axel para salir a la calle a hacer actividad física. No les voy a mentir. Un poco de tiempo después, empecé a cruzar el puente y a correr por CABA. Pero no fueron tres veces por semana. Era divertido. Lo abandoné. Uds también tendrán de estos casos.

 

Febrero ’20. Uno de mis mejores proyectos 2020 (porque claro que todos fueron positivos, menos el ASPO) fue arrancar clases de teatro. Aunque después hayan sido virtuales todo el año… Esa sensación de felicidad cuando salías de la escuela de teatro y te animabas a cantar temas de Tini por la calle o pegar gritos para perder el miedo al vivo de la escena quedaron marcados como los mejores momentos 2020, aunque no me sepa todos los temas de Tini de memoria. Para los que, a comienzos del ASPO, me seguían en Instagram, saben que experimenté algo bastante particular. ¿te creaste, Instagram? ¿Empezaste a seguir a Juli Puente? ¿Hacías los cardio de la felicidad? ¡Ya lo contaste, qué aburrido! ¡NO! Empecé a hacer vivos de Instagram. Uds vieron en la televisión qué aburrido es ver a una persona hablando sola, o tal vez les gusta disfrutar de esos momentos. A mí no. Siempre necesitaba un partner que me acompañara a mostrar algo, a cautivar a la audiencia. “a la audiencia”-dice. ¿qué le pasaba? Todo un showman. Gracias a la magia de Braca, a los consejos del masoterapeuta Guido, de los cantitos villeros de Matías, de la noche loca con Solcito, de la timidez de my best friend en cámara. Fueron todos momentos que quedan ahí bien arriba en las memories de esta cuarentena. Quiero contarles que la preparación era exigua. Buena iluminación. Velador encima de la mesa donde le daba play al vivo. Música desde la computadora. Grandes momentos. Lo único que fallaba, y continúa fallando, es la conexión de wifi al momento de hacer esos vivos. Pero era un gran plan. Un planazo-dirían en el programa de Mirtha. Alguna extraña razón (wifi del o***) me dijo que no tenía que hacerlos más, pero eran tan lindos momentos. Se terminó…

 

Septiembre ’20. El entorno más cercano que me conoce, sabe de mi opinión sobre este bello país y mis ganas de emigrar en el mediano plazo hacia otros “nuevos horizontes”. Algo que no vamos a contar por acá, me decía que podía ser Brasil. Claro que no tuve mejor idea que descargarme alguna App de idiomas para comenzar a aprender portugués. Y quiero contarles mi experiencia de eso: viajé sólo una vez a Brasil cuando tenía menos de 10 años. Mis recuerdos son vagos… del idioma menos que menos, pero quiero transmitirles algo: no tengan miedo de algo que no probaron, y no se nieguen a algo que no conocen. Tal vez aprender un idioma e involucrarse en un ámbito desconocido al principio da un poco de miedo o de “temor a lo desconocido”. En 90 días logré que todos los niveles del curso de Duolingo quedaran con 4 coronitas cada uno (algunos con cinco). Uds sabrán que los cursos de Duolingo son un nivel A1/A2 en la escala de referencia internacional. No son nada, pero no dejan de ser algo. Y no dejan de incentivarte a que te animes. Después de portugués, estaba tan motivado que definí seguir por italiano, pero, nuevamente, pasaron cosas… Perdí la racha. No me conecto todos los días. Me cuesta más. O empezó el DISPO (googleen qué significan estas siglas del o***) y empecé a salir más y me desincentivé a hacerlo.

 

En algunas de mis muchas notas, les conté mi opinión sobre la virtualidad y lo presencial. Actualmente, muchos dicen que no debemos perder lo presencial como ámbito de conocer gente e impulsar la sociabilidad, pero que somos más productivos en el ámbito virtual. ¿Será que cuando no podía salir me incentivaba a hacer cosas distintas para no aburrirme? ¿Será que desde volvió la presencialidad, volví a ser el mismo jodón de siempre y me desincentivé a descubrir cosas nuevas? ¿quién lo sabrá?

 

¡Quiero escucharte! Contame, ¿por qué dejaste de hacer lo que te gusta hacer?


19:12

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