jueves, 13 de agosto de 2015

Sobre las inundaciones

->¿Por qué hace varios días estamos pasando los canales de noticias y leemos las palabras emergencia hídrica, zona de desastre, inundaciones, falta de decisión? Veamos.

En primer lugar quiero decir algo que me parece muy importante, que escuché en TN y lo tomé: en dos días de agosto llovió el equivalente al total de milímetros que debía llover en el mes. Luego, zonas como Salto, San Antonio de Areco y Luján están rodeadas de ríos. ¿Qué sucede en los ríos cuando llueve más de lo común? Sus caudales (la cantidad de agua que transportan) se incrementan. Finalmente, en Buenos Aires tiene lugar en la gran mayoría de las tormentas algo que conocerán como ‘’sudestada’’. La sudestada provoca que el caudal del Río de la Plata se ‘’incline’’ hacia nuestras costas, provocando crecidas y desbordes; mientras que en la costa uruguaya el efecto es contrario: no hay agua y los barcos se encallan. Ahora bien, las desembocaduras de los ríos que mencioné más arriba son el Río de la Plata. Si hay sudestada, el río ‘’empuja’’ hacia la provincia e imposibilita que el agua de estos ríos bonaerenses fluya. ¿Qué sucede si el agua no puede desembocar? La provincia se inunda.

Entonces, antes de echarle la culpa al gobernador de esta provincia, en la actualidad Daniel Scioli, por haberse ido a Italia de vacaciones luego de una intensa campaña presidencial, debiéramos analizar estos factores. Esta situación fue muy aprovechada por los medios de comunicación que favorecen a grupos económicos y por Mauricio Macri, claro. Pero aclaremos que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires también se inunda. Recordemos las coberturas de los medios en Belgrano cuando los comercios no podían abrir sus puertas porque el agua los había invadido y corrían riesgo de electrocución.


Por un lado, acá lo que pasó es que se llovió en dos días lo que debió lloverse en un mes. Ni la provincia, ni la Ciudad, ni el país hicieron obras para evitar esta situación catastrófica. Por otro lado, el gobernador podía haber planificado sus vacaciones con mucha antelación para los días postelectorales. Y no tenía por qué haberlos cancelado. Sin embargo, lo hizo. Uno de nuestros  familiares fue intervenido quirúrgicamente cuando nosotros teníamos vacaciones y las mismas no fueron suspendidas. Por último, Macri es Jefe de Gobierno porteño y un 48% de sus ciudadanos votó en contra del PRO en las últimas elecciones. Debería replantearse afianzar los votos donde tiene muchos y dejar de ocuparse de ciudades más allá de la propia. Nosotros tenemos representantes en la provincia. ¿Son malos? Puede ser, pero acá hay una mayoría que los eligió. Contra eso, nada para hacer.

Hace dos años tuve la oportunidad de entrevistar a la Fundación Vida Silvestre y, desde ese momento, comencé a seguirlos por Facebook y Twitter, entre otras redes sociales. Por suerte, es un espacio en el que se proponen muchas soluciones. Soluciones para el cambio climático, no como aquellos que hacen campaña deferestrando la ‘’falta de decisión política’’ y que incentivan a votar ‘’en contra de’’. Vemos cuáles son.

  • Planificación de medidas de manejo integral de cuencas y sistemas de prevención.
  • Reducir cambios de uso del suelo en áreas críticas, favoreciendo que sistemas naturales absorban impactos del cambio climático.
  • Planificar el uso del suelo a nivel de cuencas hídricas, considerando escenarios futuros de cambio climático.
  • Conservación de ecosistemas como Esteros del Iberá, que contribuyen a reducir las sequías.
  • La selva húmeda no sólo absorbe dióxido de carbono, sino que ayuda a estabilizar el clima local y a mantener la calidad del agua.
  • Humedales costeros y dunas en Buenos Aires absorben energía de las olas y estabilizan el suelo actuando como defensa natural.


‘’Estas lluvias son fenómenos cíclicos periódicos. Las proyecciones indican que serán más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Sus consecuencias se agravan por crecimiento urbano y cambios en uso del suelo, que afectan su normal filtración y escurrimiento de agua. Estas situaciones pueden preverse y sus impactos minimizarse planificando el uso del suelo y ayudando que la naturaleza absorba impactos. Cambios del uso del suelo y el avance de la urbanización y los cultivos hacen que más agua escurra por la superficie y llegue más rápido a los ríos, lo que provoca que estos desborden’’.


Según Fundación Vida Silvestre, hoy, 13 de agosto, es el día en que agotamos todos los recursos que la Tierra puede renovar en un año. Con el nivel de consumo de recursos naturales estamos necesitando 1,6 planetas (Argentina). Veamos qué sucede en otros países: Japón 5,5 planetas; Italia 3,8; Suiza 3,5; Egipto 3,2; Reino Unido 3; China 2,7; Grecia 2,6. Es fundamental que se centren esfuerzos en reducir emisiones de carbono y en eliminar combustibles fósiles.




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