jueves, 13 de agosto de 2015

Seamos adolescentes adultos.

->Hace algún tiempo, algunos años, me hicieron leer para la asignatura Salud y Adolescencia el texto ‘’Juventud en Éxtasis’’. Hoy, cuatro años después, tuve la oportunidad de leer los comentarios que le iba haciendo a cada capítulo y me agradaría transmitirles algunos de ellos. Intentaré diagramarlos de manera tal que pueda entenderse bien.



Algo con lo que podríamos comenzar es con la familia de cada uno de Uds. Sepan que Uds son como personas lo que aprendieron e imitaron de sus padres o tutores durante su niñez. Las palabras y los gestos que tendremos de allí en adelante para con las personas con las que nos relacionemos, habrán surgido de una enseñanza que se dice ‘’comienza en casa’’ y luego se afianza en el colegio.

Luego, cuando abandonamos la niñez comienza nuestra adolescencia, momento en el que comenzamos a desinhibirnos de algún modo, y a relacionarnos con nuestros amigos y amigas de formas que antes no pensábamos. Circunstancias en las que, con el recordado juego de la botellita o bailando en una matiné, le das tu primer beso a la persona que te gusta y/o te pareció linda. A partir de ese momento, no hay nadie quien te frene. Porque dicen que somos tan ambiciosos que no nos conformamos con una primera vez, queremos más y más.

Queremos más y más, y comenzamos a informarnos vagamente sobre la sexualidad y el placer momentáneo que ésta nos puede hacer sentir. Lamentablemente, la experimentación de la sexualidad debiera ir acompañada de una previa y correcta información sobre aborto, embarazo adolescente, métodos anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual. Pero no, somos adolescentes y no pensamos cautelosamente en esas cosas.

Ahora bien, ¿cómo debiéramos comportarnos cuando tenemos relaciones sexuales? Imponiendo condiciones mutuas, siendo responsables individualmente y respetándonos. El texto dice que debiéramos esperar hasta el matrimonio para experimentar lo descocido, lo inimaginable y lo mágico, y así evitar ‘’mecanizar’’ un acto que tendría que estar nutrido de sentimientos que sólo compartimos con una persona.

‘’No nos apuremos y disfrutemos de la adolescencia’’ es la típica frase que nos dicen particularmente cuando estamos cursando la escuela secundaria. Pero así como nos entra por un oído nos sale por el otro y nosotros interpretamos: ‘’Los jóvenes hacen cualquier cosa con tal de ser queridos y aceptados’’. Esto último no es nada de otro mundo. Creo que alguna vez lo compartí con Uds en otra de mis notas: no actuamos en grupos de la misma manera que actuamos solos. Lo más grave es que cuando actuamos en grupos, naturalizamos nuestras acciones y después, tal vez nos arrepentimos.

Dicen que toda relación emocional requiere voluntad y autoexigencia: disfrutar del noviazgo sin quemar etapas. Así como ‘’no avanzar a escenas de adultos mientras estamos viviendo nuestra adolescencia’’. El texto dice que ‘’ser lento hasta aburrir al entorno nos hace enamorarnos’’ y no hay nadie más que yo criticando esa frase. Porque a veces (muchas) las personas que se están conociendo se alejan de su entorno y ‘’hacen la suya’’, y yo no lo comparto. Pero tal vez, como el texto dice, se están aislando y están descubriendo si realmente fueron hechos el uno para el otro y funcionan como pareja.

¿Qué significa funcionar como pareja? Juventud en éxtasis me presentó y yo los hago partícipes de ‘’los pilares del amor’’, algo así como el perfil que todos debiéramos buscar en nuestra media naranja, pareja perfecta, mejor amigo/a: comunicación profunda, personalidades opuestas, atracción física. Comunicación profunda significa que nos contamos todo. Personalidades opuestas justamente que pensamos distinto, que no nos gustan las mismas cosas, sino no cuajamos. Atracción física que esté bueno/a, duro/a, fuerte. Es fundamental, si no te calienta elegiste para la m*****.


Por último, buscar información de personas adultas con experiencia y sacar nuestras propias conclusiones, formando un pensamiento crítico y posturas propias e inteligentes sobre todas las cosas que les conté en esta nota es una decisión acertadísima. Muchas veces se alienta a improvisar cuando hay que actuar y decidir sobre estos temas tan delicados. Refuto con muchas ganas esa teoría y afirmo que sin planificación, no se disfruta, vivimos tensionados y no llegamos al objetivo propuesto a tiempo. Si llegamos, y con mucha seguridad, tuvimos suerte.

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