domingo, 11 de octubre de 2015

Neoliberalismo

->Qué bronca te da…

El neoliberalismo fue una etapa de la historia argentina y de la historia latinoamericana. También podría distinguirse como un período post-keynesiano, en el cual y fruto del excesivo Gasto Público y de los acuciantes déficits fiscales que afloraban en los gobiernos de turno, se decidió dar un giro abrupto en las políticas económicas de las manos de sugerencias de organismos internacionales, gracias a las que se resolvería este problema de Gasto, y retornaría a la senda de crecimiento por Inversiones. Lamentablemente Argentina cumplió a rajatabla esas sugerencias del Fondo Monetario Internacional y terminó como terminó. Ahora bien, respondamos algunas preguntas.

¿Por qué se suele tildar a los gobiernos neoliberales de los ’90 como ‘’vende patria’’? Justamente porque sus políticas económicas fueron basadas en sugerencias de organismos externos que no conocían la realidad económica y social del país. Luego, se supondría que la economía debe adaptarse a las necesidades de las ‘’masas’’ y no sólo pensar en la lógica de crecimiento y ganancia de capital.

¿Cuáles eran las sugerencias que Argentina cumplió a rajatabla? Aquellas consignadas en el Consenso de Washington, a ser: disciplina fiscal, reordenamiento de prioridades en el Gasto Público, reforma tributaria, liberalización de las tasas de interés, liberalización del comercio internacional, liberalización de la inversión extranjera, tipo de cambio competitivo, privatizaciones, desregulación y desprotección de los derechos de propiedad.

Una de las medidas que se aplicaron en los ’90 y que vuelven a tomar discusión en la actualidad es la de tipo de cambio competitivo. El tipo de cambio es el precio de las divisas. Las divisas son las monedas extranjeras. Por lo tanto, tipo de cambio se refiere a cuántos pesos nos son necesarios para comprar una unidad de moneda extranjera.

En los ’90, se aplicó la convertibilidad. ¿Qué era la convertibilidad? Un peso podía cambiarse por un dólar. Un peso debía estar respaldado por un dólar de reservas en el Banco Central. ¿Qué se logró con ello? Detener la galopante inflación que venía observándose desde los ’70. Una fuerte estabilidad de precios. Por alrededor de 10 años, vos ibas al supermercado y con el mismo sueldo comprabas la misma cantidad de bienes y servicios. Gracias a esta convertibilidad, la Argentina tuvo algunos años de fuerte crecimiento hasta que luego ese crecimiento se desaceleró. Ahora bien, ¿cuáles son las recetas según la macroeconomía para retornar a la senda de crecimiento? Devaluar (aumentar el tipo de cambio) o disminuir los precios internos. Devaluar estaba imposibilitado por la ley de convertibilidad. Entonces, comenzaron a disminuir los precios internos y se observó un fenómeno nunca antes visto, la deflación (disminución generalizada y sostenida de los precios). Como Uds podrán ir viendo. Las políticas debían ir actualizándose para no perder efecto. Los organismos encargados de controlar que un peso esté respaldado por un dólar no trabajaban en eso. El tipo de cambio pujaba al alza. Cuando terminaron los gobiernos de Carlos Menem, ganó y tomó la presidencia Fernando De la Rúa, quien aseguró que durante sus cuatro años de mandato un peso sería igual a un dólar. Grave error. Más arriba mencionamos que este tipo de cambio no estaba funcionando. Todos sabemos que las consecuencias de estas políticas ‘’explotaron’’ en diciembre de 2001 con la mayor crisis económica, financiera, política y social argentina. ¿Recuerdan el famoso ‘’cacerolazo’’?

Hablemos un poco de coyuntura. El tipo de cambio desde la famosa crisis de 2001 hasta la actualidad se devaluó cerca de un 1000%. Los precios, lejos de estar en un panorama estable, se encuentran año tras año tendientes a la alza en un contexto que conocemos como inflacionario (incremento generalizado y sostenido de precios). Argentina creció en proporciones nunca antes vistas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (primero). Luego, desde 2011, el contexto internacional nos es desfavorable y la tendencia de crecimiento comenzó a desacelerarse. Dentro del Frente para la Victoria, una porción de afiliados pensó que había que mantener las políticas tal como estaban y continuar fomentando la política de Gasto en una proporción mayor (en crisis, gastar más de lo que se recauda). Mientras tanto, otra porción de afiliados tomó distancia y formó su propio espacio político: el Frente Renovador (FR). ¿Qué piensa el FR? Que las políticas sí debieron haberse actualizado disminuyendo el Gasto que se aplicaba desde hacía 9 años y devaluar el tipo de cambio para que la economía fuera más competitiva. Más competitiva es más barata frente al mundo. Nosotros podremos recaudar más por exportaciones y, al mismo tiempo, importaremos menos porque nos saldrá más caro.

Por último, viendo esto desde un panorama político Scioli-Macri-Massa. Scioli y Massa dicen que las devaluaciones serán graduales. Macri dice que la devaluación ocurrirá de un momento a otro para que la solución a los problemas estructurales no tenga que esperar más. El problema es que las devaluaciones sin un plan económico que las ampare, tienen fuertes impactos sociales.  ¿Cuáles? En Argentina, los aumentos del tipo de cambio repercuten directamente en precios porque sabemos que los productos de nuestra economía responden a la moneda estable dólar. ¿Qué sucede si los precios aumentan? Los salarios no van a aumentar, con lo que el aumento de precios repercutiría directamente en un menor consumo de bienes y servicios. Ese menor consumo lograría aminorar el exceso de demanda galopante de estos últimos años, y retornaría a un contexto de estabilidad de precios.

Si a mí me preguntan, pienso que las ideas de Macri están fuertemente ideadas en los mentores de los que fueron los economistas de los ’90, como Carlos Melconian y Domingo Cavallo. Y ya sabemos cómo terminaron estas políticas. No importa lo bien que pudimos haber estado por algunos años, importa que ‘’si reconstruimos el Titanic y volvemos a hacer ese viaje inaugural, no podemos ser tan bol**** de ir a chocar contra el mismo iceberg’’.  Ahora bien, en cuanto a Massa pienso que tiene a excelentes economistas, que harían que esta Argentina se actualice. ¿Qué quiero decir con ‘’que se actualice’’? Si vos trabajabas hace 20 años, probablemente no usabas una computadora para tus actividades diarias. Hoy, si no la sabés usar, no te insertás, me atrevo a decir, en ningún puesto laboral. Esta es la lógica de actualizarse. No se puede hacer lo mismo siempre porque no aprovechamos al máximo lo que podríamos hacer: no somos útiles ni eficientes. Una política de Gasto que no fue aminorada, sino que fue ampliada sólo termina en un lugar: en los acuciantes déficits fiscales que comenzaban a verse desde los ’70 en Argentina. Y por eso surgen estas ideas neoliberales y pensadas desde afuera que destruyen a la economía y al aparato productivo de un país. ¿Qué pienso de Scioli? A pesar de que intenta diferenciarse mucho de las políticas que se aplicaron en los últimos doce años, continúa en el mismo partido político y eso lo condiciona, a pesar de que muchos digan que Scioli será independiente. Si vos formas parte de un grupo, no podés diferenciarte del todo porque te sacan a las patadas.

Qué bronca te da…

Que durante Alfonsín se ganaban 70 dólares y durante Menem, 2000 dólares. Entonces estaba todo bien.

Que durante Menem se compraba con el mismo sueldo siempre lo mismo, y ahora cada vez menos. Entonces estaba todo bien.

Que durante Menem se creció exorbitantemente, y ahora no se invierte para que el país crezca. Entonces estaba todo bien.

Que durante Menem se respondía a los intereses del sector empresarial, y ahora sólo les importa subsidiar a ‘’los negros’’. Entonces estaba todo bien.


Todos estos puntos sin pensar que durante ese ‘’todo estaba bien’’, y luego de algunos años, Argentina tuvo un 50% de desempleo, un 25% de pobreza, un 300% de devaluación, un presidente que no pudo hacerse cargo del país y renunció abandonando su puesto de trabajo en helicóptero, una retención de los depósitos bancarios en pesos y el ‘’robo’’ de los depósitos bancarios en dólares, para solventar los pagos de la deuda externa. Millones de personas cagán**** de hambre en las calles y sin poder insertarse al ámbito laboral. Por lo menos ahora la gente se ca** menos de hambre y puede insertarse al ámbito laboral, gracias a planes y subsidios que se aplicaron, discutidos y criticados fervientemente. Podemos estar seguros que esta Argentina nunca más volverá a visualizar esas cifras atormentadoras que vivió en carne propia en 2001. Nunca más.

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