Qué lindo encontrarme con Uds de vuelta. ¿Se dieron cuenta de que siempre me pongo contento cuando empiezo a escribir algo? Hoy claro está que no es la excepción. Hoy fui a correr y eso, sépanlo, me hace muy feliz, o un poco feliz. Hoy vengo a contarles una historia de un tema que me es muy recurrente y que es el rechazo de mis propuestas. Vamos a hacer una introducción, a charlar un rato y a cerrar el tema.
Creo habérselos contado en
otra nota, pero vamos a refrescar una idea. Tres años atrás, éramos la facultad
y mi trabajo en atención al cliente en un banco. Tenía en claro de que no era
lo que quería para mí, por lo que empecé a gestionar movimientos para generar
el cambio y, para lograr una mayor apertura a nuevas oportunidades, definí
estudiar Inglés. Con algunos deslices… me animé a ponerle fecha de comienzo a
un proyecto, de aprender nuevas lenguas, que hoy sigo sosteniendo bien firme porque
fue y sigue siendo una decisión del todo acertada. Luego vinieron otras cosas…
pero quiero dejar un mensaje, que siempre es útil: cuando tengan ganas de hacer
algo, de empezar algo nuevo, de generar un cambio, de hacer las cosas distinto,
pónganle fecha de comienzo a ese proyecto. Muchas veces escuché (y me incluyo) a
personas diciendo: cómo me gustaría irme de vacaciones a XYZ. ¿ya sacaste el
pasaje? Cómo me gustaría cantar. ¿buscaste una escuela de canto, te anotaste? Qué
mal me sienta esta situación de no hablar con mi jefe. ¿Le pusiste en agenda
una charla para conversar?
Otro de los proyectos, gracias
al incentivo que nos brindó un profe de Inglés (fíjense que está todo
relacionado), fue comenzar clases de teatro. Lamentablemente, fueron unas pocas
clases presenciales (y cómo las extrañó), y en el contexto COVID-19 tuvimos que
involucrarnos en un entorno digital y continuar conectándonos, a charlas
primero, a intentos de clase después y a clases extraordinarias desde que la
conducción comenzó a estar a cargo del mejor: E. E nos enseñó muchas
herramientas actorales, pero una en particular que cautivó poderosamente mi
atención: no mates propuestas. Al actuar, lo hacemos, por lo general, de a tres
o de a cuatro. Y cuando estamos en escena, la regla general es que si uno
comenzó a hablar, vos tenés que escucharlo y seguirle su propuesta. ¿por qué?
Porque si no seguís la propuesta, le quitás la idea y la improvisación comienza
a transitar por un callejón sin salida. Y eso no tiene que suceder… ¿y saben
qué? Me sirvió en muchos contextos tener ideas, ponerlas en práctica y no dejar
nunca de matar esas propuestas propias. Pueden resultar bien, y después tener
finales felices, o finales no tan felices. La última que se me viene a la mente
es la de ese bar hopping.
Hace algunos días me exigieron,
luego de unos tambores redoblantes, transmitir qué propuestas tenía en mente
para el futuro (para el futuro de un “nosotros”). Estos tal vez son los
momentos en los que extraño la presencialidad… ¿uds que opinan? Me pone muy
triste tener que poner fecha de comienzo a proyectos que tendrían lugar en la
virtualidad. Me resulta muy desmotivante. Y no lo hice… pero se las voy a adelantar
a Uds porque, de alguna manera se merecen la primicia por estar siempre conmigo.
·
RIESGO Y ALTURA: una de las propuestas está
relacionada con una sensación muy desesperante: la de caerse. Y caerse con
altura. No puedo darles muchas más pistas, pero si podemos pensar qué podría
ser. ¿será un clavado a una pileta desde un edificio? ¿estaré hablando de la
caída de un gato desde las alturas, y su maravilloso aterrizaje en cuatro
patas? ¿será una jornada de esquí en una montaña descendiendo a mucha
velocidad? ¿será una guerra de nieve en una montaña?
·
MÁS PRESENCIALIDAD: otra de las propuestas está
relacionada con el regreso a una nueva normalidad, dado que pese a los beneficios
de estar en casa, uno empieza a extrañar. ¿quiere volver a trabajar? ¿respetó
la cuarentena estricta hasta hoy y quiere revelarse? ¿qué es la nueva
normalidad? ¿es una normalidad de hoy y en adelante y la anterior era la vieja
normalidad?
·
MURCIÉLAGOS: otra de las propuestas está
relacionada con este animal increíble. ¿está hablando de la sopa de murciélagos?
¿de la sopa que desató la pandemia? ¿quiere desatar otra pandemia? ¿estará en
sus cabales? Estoy hablando de algo relacionado con murciélagos a muchos
kilómetros de distancia de Argentina. Se volvió loco, ¿va a ir a probar la sopa
de murciélagos en China? Esta persona no tiene freno.
·
MENOS NENE: el convertirse en una persona
adulta, requiere ser menos nene. Y ser menos nene… implica influenciarse sólo
por lo que uno cree que le va a hacer bien. Y tomar la decisión de avanzar
sobre todo lo que está bien. Y, en definitiva, eso es un poco el sinónimo de cuando
estamos felices: cuando todo está bien. La última propuesta está relacionada
con hacer todo lo que está bien.
La parte más interesante de
todo esto que les conté… es que me va a acompañar la persona que hoy más me
divierte (chequeen en la nota anterior quién es). ¿y saben qué es más divertido? Que las de
arriba no fueron las únicas propuestas, porque si así fuera, daría la impresión
de que soy una persona muy estructurada. Lamentablemente, Uds sabrán que mi
límite de palabras en una nota es de 1.000 (objetivo propio) y que me estoy
quedando sin palabras para seguirles contando (¿quién te cree a vos?).
Vivir es más divertido cuando
te inspirás ideas y les ponés fechas de comienzo. También es divertida cuando
alguien está cerca para compartilas con vos. Y también es divertida cuando es
recíprocro, y vos te divertís con sus ideas.
Así que… acordate lector:
cuando estés en escena y yo te gane de mano y comience con la idea…
NO MATES MIS PROPUESTAS.