>Amenazar
a Atenas con echarla del euro va contra el interés de la Unión Europea y
cultiva la catástrofe.
La
Unión Europea dispone hoy de muchos más instrumentos que hace un lustro para lidiar
los contagios de cualquier crisis. Pero nunca puede excluirse algún tipo de
efecto colateral negativo de las mismas, incluso de pánico financiero, dada la relación
entre sus socios sobre todo entre los de la eurozona, que comparten soberanía
monetaria.
Por
eso los ciudadanos griegos harán bien –al madurar su voto- en pensar ante todo
en su interés, sabiendo que este incluye contar con el respaldo europeo.
Y por tanto, en tener en cuenta los intereses generales de la Unión.
Hay
que respetar la libertad y la voluntad
de los griegos: por respeto al esfuerzo y sacrificios que
en este lustro de agonía han sufrido los ciudadanos de ese país (con la ayuda
económica del resto, aunque no siempre bien diseñada), y que han permitido convertir
su déficit público de 15 puntos en la décima parte de esa cuantía una gesta sin
comparación.
Hay
que ser prudentes: el alarmismo precipitado; la presunción de
que no hay nada que negociar (justo cuando el fin brusco de la legislatura
paralizó la negociación sobre la última fase del segundo rescate); o la
estúpida amenaza genérica de expulsión del euro son imprudentes. Porque
constituyen caldo de cultivo del catastrofismo. O sea, facilitan la catástrofe.
REFLEXIÓN
Desde
1993, en la actualidad y con futuras incorporaciones, comenzó a gestarse el
EURO como unidad monetaria de diversos países, en su mayoría europeos. El éxito
de esta moneda en el tiempo, en otras palabras, el éxito de la ‘’convertibilidad’’
europea radica en la estabilidad económica de todos sus socios-miembro.
A
continuación, la nota acentúa dos palabras que surgen en toda crisis y que es
importante, desde mi punto de vista, entenderlas para darles un uso correcto:
RESPETO y PRUDENCIA.
Uds.
probablemente recordarán como si fueran ayer las sucesivas marchas que tuvieron
lugar en Grecia producto de una grave crisis económica, de la que el país pudo
recuperarse lenta y parcialmente. Es importante admitir ese logro.
Grecia
hoy no logra continuar con esa recuperación y nuevamente se encuentra en la
cuerda floja. El periodismo alemán en sus titulares amenaza con una salida de
este país del euro y de un impacto que asegura no se sentirá en las economías
de la eurozona. Sin lugar a dudas, en vez de ayudar e ir en busca de
soluciones, quiere deshacerse con celeridad de un socio-miembro. Actitud
totalmente repudiable, pero Alemania es el líder.
Gentileza EL PAÍS, martes 6 de enero de 2015.
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