martes, 13 de enero de 2015

Grecia: respeto y prudencia contra la catástrofe

>Amenazar a Atenas con echarla del euro va contra el interés de la Unión Europea y cultiva la catástrofe.

La Unión Europea dispone hoy de muchos más instrumentos que hace un lustro para lidiar los contagios de cualquier crisis. Pero nunca puede excluirse algún tipo de efecto colateral negativo de las mismas, incluso de pánico financiero, dada la relación entre sus socios sobre todo entre los de la eurozona, que comparten soberanía monetaria.

Por eso los ciudadanos griegos harán bien –al madurar su voto- en pensar ante todo en su interés, sabiendo que este incluye contar con el respaldo europeo. Y por tanto, en tener en cuenta los intereses generales de la Unión.

Hay que respetar  la libertad y la voluntad de los griegos: por respeto al esfuerzo y sacrificios que en este lustro de agonía han sufrido los ciudadanos de ese país (con la ayuda económica del resto, aunque no siempre bien diseñada), y que han permitido convertir su déficit público de 15 puntos en la décima parte de esa cuantía una gesta sin comparación.

Hay que ser prudentes: el alarmismo precipitado; la presunción de que no hay nada que negociar (justo cuando el fin brusco de la legislatura paralizó la negociación sobre la última fase del segundo rescate); o la estúpida amenaza genérica de expulsión del euro son imprudentes. Porque constituyen caldo de cultivo del catastrofismo. O sea, facilitan la catástrofe.

REFLEXIÓN

Desde 1993, en la actualidad y con futuras incorporaciones, comenzó a gestarse el EURO como unidad monetaria de diversos países, en su mayoría europeos. El éxito de esta moneda en el tiempo, en otras palabras, el éxito de la ‘’convertibilidad’’ europea radica en la estabilidad económica de todos sus socios-miembro.

A continuación, la nota acentúa dos palabras que surgen en toda crisis y que es importante, desde mi punto de vista, entenderlas para darles un uso correcto: RESPETO y PRUDENCIA.

Uds. probablemente recordarán como si fueran ayer las sucesivas marchas que tuvieron lugar en Grecia producto de una grave crisis económica, de la que el país pudo recuperarse lenta y parcialmente. Es importante admitir ese logro.

Grecia hoy no logra continuar con esa recuperación y nuevamente se encuentra en la cuerda floja. El periodismo alemán en sus titulares amenaza con una salida de este país del euro y de un impacto que asegura no se sentirá en las economías de la eurozona. Sin lugar a dudas, en vez de ayudar e ir en busca de soluciones, quiere deshacerse con celeridad de un socio-miembro. Actitud totalmente repudiable, pero Alemania es el líder.

Gentileza EL PAÍS, martes 6 de enero de 2015.

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