lunes, 19 de enero de 2015

Justicia por Alberto Nisman-primera parte.

>El día de hoy estuvo signado por la muerte de Alberto Nisman, ocurrida en las últimas horas del domingo. En esta nota, la reflexión.

Nisman fue un fiscal federal de nuestro país que muchos de nosotros lo habremos comenzado a escuchar públicamente a través de los medios de comunicación la semana pasada, el jueves pasado, por la denuncia perpetuada contra Cristina Fernández y otros funcionarios.

Nisman era el encargado de investigar sobre la causa AMIA, de la que en los últimos años se firmó con Irán un memorándum que ayudaba a ‘’esclarecer’’ el caso. Posteriormente a eso, nuestro país estableció relaciones comerciales. Las críticas indicaban que un gobierno no podía hacer negocios con el principal sospechoso por el atentado a la organización judía y que el memorándum con Irán tenía contenido inconstitucional. Alberto había trabajado durante años en la investigación de lo que pasó y la colaboración política para ello, e interrumpió sus vacaciones para presentar las pruebas de una ‘’confabulación terrorista’’ de CFK y allegados.

En el día de la fecha se presentaría ante el Congreso para ampliar su declaración en una audiencia que había solicitado el oficialismo se televisase. Para que esto ocurriera, imaginarán Uds. la magnitud de la acusación que podría haber hecho esta persona. Durante días anteriores, disertó en programas políticos y según los periodistas que lo entrevistaron, se lo vio muy entusiasmado, muy seguro y con muchas ganas de seguir adelante con lo que tantos años le había costado conseguir.

Hoy todos piensan ‘’mataron a Nisman’’ y las pruebas demuestran que no: su departamento estaba cerrado desde adentro, el disparo salió de sus manos, era propietario de armas por su seguridad.  Y esto es así porque nadie quiere creer en la hipótesis del suicidio: una hija próxima a cumplir 15 años y un trabajo correcto por reflejar a un país. Entonces, todos nos queremos convencer que el suicidio fue instigado. La presencia de Berni en la escena del crimen antes de la llegada de la fiscal a cargo, Viviana Fein, es intentendible.

Dicen que en Francia encontraron a los terroristas de Charlie Hebdo en 48 hs. Acá estoy seguro que van a pasar años. Porque así sucedió con Lapa, con Jorge Julio López, con María Marta García Belsunce, con Cromañón, con el accidente de Once e innumerables casos renombrados más. La justicia argentina es lenta, es ineficiente, es corrupta. Fíjense que en Argentina, ya no confiamos en nada ni en nadie.


Qué vergüenza me da nuevamente aparecer en las noticias de todo el mundo para dar a conocer este lamentable suceso que gana a favor de la corrupción. Qué vergüenza me da que en las redes sociales los principales acusados sean funcionarios públicos de alta jerarquía. Qué vergüenza me da este país. En alguna de las anteriores notas reflexioné sobre por qué estábamos tan en contra del modelo nacional y popular y de la década ganada, y mencioné que en este país era necesario un mayor sentimiento de pertenencia, de patria. ¿Pertenencia a esto? Qué equivocado estuve.





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