>Siempre me hice una
pregunta que todavía no tuvo una respuesta plena. ¿Es mejor ser hijo de
padres jóvenes o de padres de edad avanzada?
Adolescentes adultos.
La respuesta es
dicotómica. Si tenés padres jóvenes suelen ser más flexibles cuando tenés ganas
de hacer una salida, te entienden más y los diálogos son más ‘’picantes’’. Si
tenés padres cincuentones son más difíciles de convencer, hay menos diálogo
pero tal vez tienen una presencia y ocupación que los jóvenes no. Cada uno
sacará sus propias conclusiones.
Me propongo a reflexionar
sobre algunas propuestas que hoy se hacen y antes no, a ser:
Juntada en casa de amigos: las juntadas de antes
eran una cena, que tal vez se acompañaba más tarde de un baile, pero que no se
extendía más allá de la medianoche. Ahora son similares, sólo que sí se
extienden a lo largo de toda la noche. ¿Tenemos tanto de que hablar? SÍ.
Salidas a discos: en este caso antes realmente
se bailaba y se aprovechaba esta oportunidad para disfrutar de un rato de
música. Sucede que ahora, se hacen las famosas ‘’previas’’, en las que se ingieren
buena cantidad de bebidas alcohólicas y después se va al boliche. Una vez allí,
el famoso reggaetón, el descontrol, el ‘’pogo’’, se apoderan de nosotros. ¿Vamos
a contramano? NO.
Situación sentimental: antes las relaciones tenían
una estructura muy formalizada, se presentaban entre las familias y se
proyectaba a largo plazo, se pensaba en matrimonio y en formar una familia. Hoy
no, hoy se disfruta del momento, está bueno que no haya demasiado contacto
entre familias, no se piensa en matrimonio y formar una familia lo dejamos para
bien adelante. ‘’Qué juventud tonta que tenemos ahora’’. ¿POR QUÉ?
Ingreso, gasto e inversión: algunos de los puntos
mencionados anteriormente requieren del uso de ‘’presupuesto’’. Antes el sueldo
que se ganaba mes a mes, se destinaba en una gran proporción al ahorro para
tener años más tarde comprar o alquilar un lugar donde vivir, para
independizarse, para formar una familia. Es decir, se seguía pensando en el
largo plazo. Hoy, nuevamente, se disfruta del momento, se disfruta del día a
día. En el caso de Argentina, al tener una economía inflacionaria, lo que no
gastás hoy y no ahorrás en otra moneda o depositás en un plazo fijo, se
desvaloriza. ¿Está mal ser cortoplacista? SÍ.
Los jóvenes de hoy vemos
un largo plazo desalentador. Por ello, reflejamos en las relaciones laborales
los constantes cambios de organización, de áreas, de grupos. No nos conformamos
con lo que tenemos. ¿Está mal? NO.
A su vez, al ser parte de
una generación digitalizada, buscamos la información por nuestros propios
medios y no dejamos que nos la cuenten, como era antes entre un experimentado y
un joven. ¿Está mal? NO.
La clave de la actualidad
está en disfrutar el camino y no apresurarse a llegar al destino final. En
hacer las cosas que te apasionan en todo momento. Porque dice la economía que
quizás no habrá ningún mañana. Porque es la única manera de vivir una vida
plena.
Habrán podido observar que
las diferencias entre una sociedad de hace 60 años, y una sociedad de hace 20,
son abismales. Ojalá algún día nos dejen de criticar, y nos empiecen a
entender. Porque cada uno de nosotros, cada etapa adolescente como grupo, cada
generación tiene sus particularidades, su forma de ser, su esencia. ¿Por qué quebrantarla?
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