>Les
propongo la lectura de este análisis que hace un periódico de la izquierda
populista y una reflexión hacia el final.
‘’Entendemos que abordar el problema de
la seguridad no debe ser en términos de control social (más cámaras, más
policías, más controles), sino de inclusión social. Necesariamente implica la
creación de espacios que integren comunitariamente y tiendan a disminuir la
brecha social generada por un sistema desigual, a través de políticas
integrales, inclusivas y populares, que pongan foco en las causas de la
inseguridad.
Creemos que estas tareas deben ser
impulsadas a través de la participación popular y la puesta en pie de un
proyecto que proponga una política activa de empleo joven y de calidad, estímulos
para la finalización de estudios secundarios, la urbanización de villas y
asentamientos, el fortalecimiento de lazos sociales, la recuperación de
espacios de esparcimiento y ocio, y la ampliación de espacio verdes, entre
otras cosas’’.
La
solución progresiva a la inseguridad, me atrevo a decir que desde la
perspectiva de una gran mayoría de nosotros, es más cámaras, más policías y más
controles. El fragmento anterior apunta exactamente a lo contrario. Los dos
párrafos anteriores describen la lógica kirchnerista a la perfección. ¿Están
mal las políticas de inclusión social? No.
¿Por qué seguimos insistiendo entonces con la inseguridad? Porque es una realidad que sigue
sucediendo y que, sin desmerecer algunos logros de las políticas sociales, la puesta en práctica de las mismas
evidenció que están mal gestionadas.
¿Por
qué están mal gestionadas? ¿El plan PROGRESAR es adecuado para impulsar la
finalización de estudios secundarios? En
parte. ¿Y qué sucede con la otra parte? La imagen que adjuntaré a esta nota
dejará en claro mi punto de vista. ¿La urbanización de villas y
asentamientos es adecuada para fomentar un sistema igualitario? No. ¿Por qué? Nuestro pensamiento egoísta nos indica que las
personas que viven allí son las autoras de hechos delictivos, no se esfuerzan
por trabajar y disfrutan de los planes
sociales que les brinda el Estado para ‘’sacarlos del pozo’’. ¿Por qué dije
pensamiento egoísta? Porque nuestra educación seguramente nos guió por el
camino de ser solidarios y una de las maneras de ser solidario, es ayudar a
estas personas. ¿Por qué no lo hacemos? Porque creemos en el pensamiento
egoísta que mencioné. ¡Sí, yo también!

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