[OPINIÓN] A un mes del balotaje.
¿Qué les conté de Mauricio Macri desde
los comienzos de este blog? ¿Por qué deberíamos votarlo? ¿Por qué no deberíamos
votarlo? Subrayé algunas cuestiones que me gustaría continuar charlando con Uds
en otra nota, que se ubica en el siguiente enlace
Si votamos al PJ seguimos igual, si votamos al Frente
Renovador de Massa o a la Propuesta Republicana de Macri ¿volvemos al
período neoliberal de Menem? UNEN se conformaría con un segundo puesto, la
UCR presentaría un candidato propio que probablemente tenga poco peso y las
propuestas socialistas, obreras, de izquierda y de los trabajadores seguramente
seguirán ocupando los últimos puestos en las encuestas. ¿A quién votamos?
Mauricio Macri (PROPUESTA
REPUBLICANA) logró fortalecerse como la referencia antikirchnerista más clara
del sistema político. Pero eso es un arma de doble filo: es muy difícil formar
una mayoría a partir del antikirchnerismo, al menos mientras no se desate
una situación económica y social crítica.
Macri hizo el metrobús,
planificó y ejecutó políticas de embellecimiento urbano, inaugura nuevas
estaciones de subte, está presente en exposiciones para alentar a la población
juvenil, pero el endeudamiento está en alza y continúa, dedica una
mínima proporción del gasto a la construcción de viviendas y presupuesta
inversiones en diversos rubros por debajo de la inflación que se prevee
para el próximo año. Es de los que piensa que controlando la emisión
monetaria y sacrificando el consumo esencial de la población, los precios
disminuirán y la economía volverá y se reestablecerá en niveles normales.
Mauricio Macri es un ingeniero que decidió inclinarse por
política, que no logró convertirse en Jefe de Gobierno Porteño en el 2003 tras
la derrota contra Aníbal Ibarra, pero que alcanzó el gobierno de la ciudad
posteriormente para los períodos 2007-2011, 2011-2015. Una persona que trabaja
hace 8 años en la Ciudad Autónoma y quiere reflejar sus acciones locales a todo
el país, claro que también dando solución a los problemas más importantes que
se les critica al gobierno actual. Quiero destacar que se conoce a su fuerza
Propuesta Republicana como antikirchnerista y en los últimos días sumó a sus
filas a Carlos Reutemann, un ex gobernador y ahora Senador nacional
representante del PJ.
Me gustaría compartirles el siguiente link http://opinion.infobae.com/nicolas-tereschuk/2015/04/13/recalculando-el-ciclo/ como agregado a
esta nota que escribí hace dos meses y que Uds puedan ver cómo Macri se ubica
en una lógica de ''conveniencia'', acercándose al centro cuando hay elecciones
y retornando a la derecha cuando no las hay. Por otro lado, deberían también
ver en Massa a una persona que desde que se alejó del oficialismo, siempre se
mantuvo en la postura de peronismo disidente y de cómo muchos de Uds lo han
dejado en un segundo plano porque por haber pertenecido al frente que lidera
Cristina, no es sinónimo de ''cambio'', estrategia macrista para las elecciones
presidenciales de octubre próximo.
De esta manera, surgen
tres candidatos ‘’principales’’: Daniel Scioli (FpV), Sergio Massa (FR) y
Mauricio Macri (PRO). Daniel Scioli tendrá como adeptos a todas las personas
que siguen creyendo en el modelo nacional y popular comenzado por Néstor y
continuado por Cristina Kirchner. Sergio Massa desde febrero y con más énfasis
durante el corriente mes, ha descendido en las encuestas por la sola razón de
haber pertenecido al kirchnerismo y que, así como se fue, puede volver. Mauricio
Macri sea muy probablemente el vencedor de estas elecciones y el sucesor de
Cristina.
¿Por qué Macri? Porque
sumó los apoyos de Elisa Carrió (Coalición Cívica-ARI) y de Ernesto
Sanz (UCR), que representan una cantidad de votos muy importante. ¿Esto qué
significa? Que el PRO está tejiendo alianzas que se enfilan a la idea de
‘’cambio’’ y de la mano de la persona que tiene éxito en los números. Cuando
lleguen al poder, no van a tener claras cuáles son esas ideas de cambio y van a
confrontar constantemente por ese motivo. Y me atrevería a ir más allá, las
alianzas del PRO fracasarán como lo hicieron el FREJULI de Perón y el FREPASO
de De la Rúa.
“Si gana un peronista ella acabará desapareciendo, el peronismo solo responde a un líder, pero si gana Mauricio Macri [el alcalde de Buenos Aires, conservador], ella podría querer ser la líder de la oposición para volver después como [Michelle] Bachelet, la presidenta chilena”, asegura Fidanza.
¿Esto es factible? Claro.
No nos vamos a involucrar demasiado porque el caso Chile no viene al tema. Cuando
se dice que Cristina no quisiera que su partido triunfara este año, puede estar
en los cierto. Recordemos la cara de Daniel Scioli junto a Juan Cabandié y
Amado Boudou tras la floja actuación del Frente para la Victoria en las
elecciones legislativas de 2013, cara de no sentirse parte.
‘’El polo opositor empieza así a
simplificarse y radicalizarse, bajo el liderazgo de un candidato que se caracteriza
por una práctica antikirchnerista consecuente, un perfil empresarial y
liberal opuesto a las mejores conquistas de la década y un discurso que se
apoya en las facetas más reaccionarias de la antipolítica. Si sale bien parado
de abril, el macrismo sin dudas habrá logrado convertirse en el principal
oponente del Frente para la Victoria y terminará de encaminar al país a una fuerte
dinámica de polarización donde podrá representar la principal propuesta de
cambio, que de triunfar significaría un retroceso de grandes magnitudes’’.
Cuando en el primer
párrafo nos referíamos a las características del gobierno actual, aquí
encontramos exactamente las contrarias, las emitidas por la oposición, por la
Nueva Alianza: cambio, ¿gobierno liberalista?, Estado empresario, oídos
sordos a las conquistas de la déKada. Desde mi punto de vista, estos son
los motivos por los que no hay que votar a Mauricio Macri y compañía. Más
allá de que seguramente podrán resolverse los pilares que mencioné como
alarmantes, un nuevo gobierno que diga que su antecesor hizo todo mal, es un
gobierno que no tiene pensamiento crítico. Todos sabemos que,
independientemente del partido con el que estén nuestras convicciones, los
gobiernos democráticos se caracterizan por hacer cosas bien y cosas que no le
salen tan bien. Pensemos antes de actuar.
A modo de cierre: lo
primero que quiero destacar del PRO es su intención de trabajar escuchando
al otro y proponiendo un montón de medios de comunicación a través de los
cuales VOS podés hacer llegar tu opinión. Esto es importante más allá de los
comentarios que Uds puedan llegar a tener de su gestión en los últimos ocho
años. Luego, cada uno podrá sacar sus posturas y conclusiones respecto al
debate anterior en el que ECO decía que los turnos telefónicos de hospitales no
funcionaban correctamente y que el Metrobus hacia el conurbano se realizaría a
través de inversión a cargo sólo de Ciudad. Por último, me gustaría destacar
que ambos precandidatos del PRO proponen y proyectan la Ciudad hasta 2019 bajo
la lógica del supuesto ‘’Mauricio Macri presidente’’. Piensen qué tan mal se
desempeñaría la fórmula de ambos si esto no llegara a suceder y no contaran con
la ‘’facilidad de créditos económicos’’ a la que se refirieron para CUMPLIR con
todos sus proyectos. Sería un caos.
Mauricio Macri 2015 (PRO):
¿vuelve el neoliberalismo y el Estado ausente?
Comencemos el análisis
macrista señalando el pasado de los economistas que asesoran al precandidato. Carlos
Melconian, quien legitimó fraudes cometidos por multinacionales y grupos
locales, en el marco del proceso de estatización de la deuda externa del año
1982. Federico Sturzenegger, quien llevó adelante el recordado recorte a
jubilaciones y salarios en el año 2001. Rogelio Frigerio, quien fuera
secretario de Programación Económica del gobierno de Carlos Menem.
Luego, continuemos por ver
qué posición tiene en el Congreso el PRO: contra el sistema de nacionalización
de aguas y creación de AYSA, contra retenciones móviles, contra eliminación de
las AFJP, contra ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, contra la
nacionalización de YPF, a favor de la nacionalización de ferrocarriles. ¿Por
qué a favor de esto último? Sturzenegger afirma que deja la puerta abierta al
mercado en lo que respecta al manejo de trenes.
Finalmente, ¿cómo sería el
gobierno de Mauricio Macri? ¿Qué cambios existirían respecto a Cristina
Fernández? Eliminación de retenciones al sector agropecuario y eliminación del
control de cambios, en términos económicos. Regreso al financiamiento
internacional promoviendo el acuerdo con los fondos ‘’buitre’’, en
términos financieros. Esto es, reducir la intervención del Estado en pro de un
‘’libre mercado’’.
Reflexión: las clases
media y alta verán aumentar su bienestar porque podrán recurrir al dólar como
fuente de ahorro sin restricciones, un tema ‘’solucionado’’. El sector
agropecuario verá incrementos en torno al 30-40% de su rentabilidad por
exportaciones, otro tema ‘’solucionado’’. El acuerdo con los fondos ‘’buitre’’
(esto es, pagarles el 100% de lo que piden) incrementará el endeudamiento de
una Argentina desendeudada, nuevo problema. Para la clase baja se dice que
se mantendrán los planes sociales y que se los retirará progresivamente, pero
no se es claro de cómo se financiarán esos gastos. Es decir que mientras los
problemas de algunos se verán solucionados, los de otros resurgirán. Cuando
enumeramos una serie de políticas tenemos que intentar que haya armonía entre
clases y sectores, y por sobre todas las cosas, cumplir lo propuesto a
rajatabla. ¿Se podrá? Por último, no se informa nada sobre política salarial y
sindical, tan aquejada y tan criticada al gobierno en ejercicio. Cada uno,
sus conclusiones.
El modelo neoliberal al que me referí en el párrafo anterior acuñó
políticas que generaran ingresos (visto el déficit de cuentas fiscales)
mediante el conocido proceso de privatizaciones de empresas públicas
(YPF, AA, Entel). Estas acciones, tendientes a consolidar el poder de privados
del exterior, fueron aprobadas por los medios de comunicación. Pensemos que las
privatizaciones ocurrieron mediante leyes discutidas y sancionadas en el
Congreso Nacional, que no tuvieron una disidencia por parte del ‘’pueblo’’.
¿Por qué no? Porque el pueblo se informa a través de los medios de comunicación
y si éstos le dicen que todo anda bien, el pueblo lo cree. Por eso es tan
importante no quedarnos con los medios de comunicación televisivos, y consultar
diarios, libros, estudiar, informarnos. Las decisiones correctas se toman
cuando las personas nos informamos de manera completa. Previo a la decisión de
privatizar, el Estado absorbió las deudas que tenía cada una de esas empresas y
luego las vendió. Las vendió a precios ‘’viles’’, precios fuera de toda
cordura. Los ingresos por ventas fueron menores a la deuda absorbida y
significaron un 2,6% de su verdadero valor. Sólo se abonaron 17 mil millones de
dólares por lo que se valuaba en un billón de dólares. Esto es algo que la
sociedad no puede volver a cometer y no puede perdonar a quienes fueron responsables
de acciones de semejante magnitud. Es inentendible cómo en la actualidad
Mauricio Macri, precandidato a presidente, es apoyado por un 30% del padrón
cuando su propuesta gira en torno a políticas de corte neoliberal y cuando sus
funcionarios participaron en los gobiernos de la última década del siglo
pasado, provocando todas estas cuestiones que menciono que lastimaron e
hicieron sangrar a la sociedad argentina.
¿Qué sucede con el PRO? Es
una fuerza que no tiene escritas en ningún texto fehaciente sus propuestas.
Aplica jugadas electorales y cambios de discurso. Eso lo pueden ver
en https://youtu.be/4FD2QW6k0x8.
Nunca voy a dejar de decir que el error más grave que cometió Macri fue no
incluir en la alianza Cambiemos a Massa. Sumemos del total nacional a
Cambiemos y UNA (50,7% > 38,41%). Cambiemos hubiese ganado. ¿Qué sucede con
UNA? Integrada en una de sus partes por el Frente Renovador, sí tiene una
propuesta clara reflejada en el texto ‘’El cambio justo’’. A diferencia del
PRO, no cambió de discurso, sino que lo afianzó. Por eso el domingo pasado
pudimos sorprendernos con la buena elección que hizo el peronismo disidente.
Pero hay algo que esta Argentina siempre le va a criticar y es que muchos de
sus miembros hayan sido los descontentos del FpV. Haber pertenecido
al frente que gobierna en la actualidad, lo condena a tener dificultades serias
para que la gente deposite su confianza en ellos.
Desde mi punto de vista,
el próximo político que acceda al poder (Scioli, Macri, Massa) deberá, cada uno
a su modo, ajustar el gasto público y tomar ciertas decisiones ‘’pro mercado’’. Aunque las clases populares se
vean perjudicadas por ello, las cuentas deficitarias no son sostenibles
por un período de tiempo demasiado largo. Las tarifas de servicios
domésticos, servicios públicos y planes sociales se verán ajustadas de
alguna manera para no fugar dinero donde no es necesario. Ojalá se tenga mucho
cuidado a la hora de tomar deuda y recibir inversiones, teniendo en cuenta que
es una dificultad que después se sostiene en los gobiernos que suceden al que
toma la decisión y los problemas se tornan cada vez peores.
En cuanto a ‘’panorama
preelectoral’’. Las mejores apuestas de todos los días las gana quien arroja
una tendencia certera sobre cuánto devaluarán Scioli, Macri, Massa,
Stolbizer, Del Caño, Rodriguez Saá, quien triunfe en las elecciones del próximo
mes y asuma la presidencia durante los próximos cuatro años. Hay quienes dicen
que la elección está ‘’polarizada’’ entre Scioli y Macri, y hay quienes
alientan a votar a Scioli porque con Macri el dólar se va a una cotización de
U$S1-$50. Fantasioso, claro.
Cuando comencé a cursar
Historia Argentina me propuse aprender a pleno de política y entender cuáles
fueron los primeros movimientos políticos en nuestro país. Entender la
diferencia entre conservadores y revolucionarios, y entre partidos de
izquierda, de centro y de derecha fueron el punto de partida de este estudio. A
mí me sirvió y pienso que a Uds también les puede aportar. Aplicando estos
conceptos a nuestra coyuntura, ojo a los que consideran a Macri conservador o
de derecha. Basta sólo con la noticia que tenemos impregnada todos en nuestras
mentes: en ocho años de gobierno PRO, el ABL (tasa por alumbrado,
barrido y limpieza de CABA) aumentó 300%. ¿No pueden verlo? Seguro una
vez por mes usan los subtes de la Ciudad. Hace sólo dos años la tarifa era
de $2,50. Hoy la tarifa es de $4,50, lo que quiere decir que aumentó un 80%
respecto al año 2013. Un gobierno que aumenta tarifas, que aumenta impuestos no
presenta una ideología conservadora.
En esta primera nota
observamos una crítica del precandidato del FpV, Florencio Randazzo, hacia el
gobernante de la Ciudad. Macri al proponerse para Jefe de Gobierno Porteño prometió
la construcción de 10 km del subte al año. Esto claramente no se llevó a
cabo. Hay más subtes, sí. Con formaciones nuevas, sí. Con aire acondicionado,
sí. Los plazos de obra son muy graduales, muy lentos. Como contrapartida a este
incumplimiento se inició la construcción de ‘’Metrobús’’. Un proyecto para
agilizar el tránsito dándole un carril exclusivo a los colectivos.
Profesionales dicen que este tipo de proyectos son viables en países que no
cuentan con un presupuesto acorde para el desarrollo del subte. Visto el enorme
y creciente caudal de vehículos que avasallan las avenidas de la ciudad día a
día, se evidencia un objetivo de corto y mediano plazo. En unos años esta
solución habrá sido parcial y el problema se verá acentuado.
Esta nota otra de mis
preferidas. Distinta a la solución de la inseguridad por el kirchnerismo
comentada en http://sociopsiquis2015.blogspot.com/2015/04/que-es-la-inseguridad-para-el.html y http://sociopsiquis2015.blogspot.com/2015/05/que-es-la-inseguridad-para-el.html,
la solución del macrismo para evitar el robo de automóviles es el grabado de
sus autopartes. Está bien, sería lógico. Pero esta solución tiene carácter
obligatorio y a cumplirse dentro de cierto plazo (los conductores recibieron
una notificación al respecto). El trámite cuesta $520, ¿y quiénes no pueden
solventar esa suma de dinero? ¿continuarán sufriendo robos? Por otro lado, los
grabados pueden llevarse a cabo sólo en talleres autorizados, que se ven
obligados a retribuirle al gobierno de la Ciudad un tributo de $13000 anuales,
una suma que podrían recaudar grabando poco más de 30 automóviles. El resto,
ganancia. Esto es, privilegios al mercado y economía libre. ¿Conviene?
No.