miércoles, 29 de julio de 2015

¿Cómo nos mienten con estadísticas? Caso cuadros y gráficos.

->Terminé de leer ‘’Cómo mentir con estadísticas’’ de Darrell Huff y quiero poner en conocimiento de Uds cómo se construyen y manipulan cuadros y gráficos para reflejar información, de manera que el lector se sienta seguro y crea en esta estadística un poco trucada. Veamos.

Para presentar, aprender, descubrir, lamentar o prever se presentan cuadros estadísticos. A continuación Uds podrán observar un gráfico que representa el aumento del 10% en la renta nacional anual.

Pero pensándolo mejor y siendo un buen profesional, para generar mayor impacto en la persona que lo lee y en busca de querer impregnar que la renta nacional anual creció, corto el gráfico de manera que ocupe menos espacio y parezca que la renta nacional ha subido la mitad del espacio de papel.


Aún así, si quisiéramos apuntar aún más el crecimiento deberíamos hacer que cada división de la izquierda que representa la cifra de dólares sea reemplazada por una décima de la misma. Estoy seguro que les habrá costado creer el cambio increíble que pueden observar con la aplicación sencilla de pequeños trucos matemáticos.


Bien, es hora del gráfico normal de barras. Se utiliza para comparar cantidades y se encuentra muy a menudo en textos de geografía, revistas de información y estados financieros empresariales. A continuación, Uds podrán observar el salario medio semanal de carpinteros de EEUU y Rotundia (60 y 30 dólares respectivamente).


Pensándolo mejor, realmente queremos convencer a la población de la información que estamos brindando. Para ello, representamos los salarios medios con dos bolsas de dinero: una para el carpintero de Rotundia, dos para el de EEUU; o una para el carpintero de Rotundia y cuatro para el de EEUU.


Como soy una persona a la que no le gusta conformarse con ‘’tan poco’’, me animo a más. ¿Qué hago? Dibujo una bolsa de dinero que represente los 30 dólares del carpintero de Rotundia, y otra dos veces más alta para representar los 60 del americano.



Las dos presentaciones que les acabo de brindar en esta nota forman parte de dos capítulos del texto de Huff. Son dos cosas que cuando las leí realmente me impactaron y sorprendieron. Por ello, decidí compartirlas. Espero que esta nota, y ojalá la lectura del texto de referencia, sirvan para acordarse cada vez que recibimos información numérica a través de cifras, porcentajes, cuadros y gráficos, que todo lo que nos dicen es cierto, pero puede estar diseñado de maneras atractivas para convencer al lector. Es importante que nosotros podamos identificarlas y no nos dejemos engañar. Una buena manera de aplicar lo aprendido es confeccionar cuadros de elaboración propia para comprobar si lo que nos dicen es cierto o no, y en qué grado está manipulado. Un buen ejemplo de ello son (¡eso espero!) dos notas publicadas en el blog de contenido económico-político. Aquí van los enlaces.

Sistema tributario, ¿progresivo o regresivo? Caso Impuesto a las Ganancias.

Anuncio 2015 sobre Salario mínimo, vital y móvil (SMVM).

domingo, 19 de julio de 2015

¡Feliz día, amigos!

->He aquí una síntesis de momentos agradables de amistad.



Recuerdo que conocí a mis primeros amigos en el jardín, cuando merendábamos todos juntos en el patio sobre una hamaca. Allí el juego era merendar y hamacarnos al mismo tiempo, sin que se nos cayera la comida ni la bebida. El conocimiento con los demás chicos se complementaría casi siempre a través de ‘’juntadas’’ en nuestras respectivas casas para jugar con los autos o muñecos de ciencia ficción con los que contábamos cada uno.

Luego llegaría la hora de la escuela primaria, compartida con las mismas personas que conocí en jardín, y sólo algunas nuevas. Recuerdo mucho las salidas al ‘’Iceland’’ del Devoto Shopping. Fue el lugar donde aprendí a patinar sobre hielo. En unos minutos y sin dificultades. Después nunca más. Una lástima. Vale la pena mencionar las bicicleteadas por nuestro barrio y aquel que se encuentra del otro lado de las vías, Sáenz Peña.

Finalmente, llegaría la escuela secundaria con personas totalmente nuevas. Era difícil creer que se contaban con los dedos de la mano las personas que no se habían cambiado de colegio y seguían a tu lado. En general, toda la secundaria fue así. Siempre venían nuevos. Mi secundaria empezó bien abajo, dialogando en los recreos con las preceptoras. Y me costó muchos años salir de ese entorno. ¿Cuatro? Hasta que pude ‘’integrarme’’ a la totalidad del curso, crecer y conocerlos a pleno.

En alguna otra nota dije que 2012 fue el año en el que empecé a dialogar con personas de otros cursos y de otros colegios; 2013, el año en el que discerní entre los que debían seguir siendo parte de mi vida y los que no; y 2014, el año en el que el pensamiento cambió a ‘’la vida la hacés como vos querés’’. Era hora de la vida universitaria y de conocer a nuevos en un medio tan desconocido, que superaría ampliamente mis expectativas, claro.

Quiero rescatar del período actual que hubo una voluntad recíproca de seguirnos viendo con la mayor parte de todos los grupos con los que hoy tengo relación. Con mi grupo cine, con mi grupo salidas y con algunas pocas chicas con las que sigo hablando de la escuela secundaria. Quiero agradecerles por haber seguido estando, en los momentos lindos y también en los momentos tristes que todos tenemos de vez en cuando. Espero no haber generado conflicto de intereses entre Uds por haber salido con unos, más que con otros. Siempre recuerdo aquellos en pareja que se distanciaron de los grupos ‘’consolidados’’ y que están ahí, pero no volvieron más. Algunos habrán sentido decepción por esa actitud que tomaron unos pocos. Espero que, aún saliendo más con unos que con otros, no se decepcionen. Yo estoy muy contento con todos Uds.

En aquella nota de marzo mencioné que faltaban poquitos días para que terminara la temporada de verano y también escasas horas para que a mi grupo club ‘’YOLO’’ ex ‘’Team Juan’’ no los viera a diario. Era necesario extender esa amistad y no pensar demasiado en si saldría bien o saldría mal, sólo disfrutarlos. Hoy, sigo súper feliz de haber continuado y sido constante en esta relación tan enriquecedora (anoten esta palabra formal) y, aún con poco tiempo, compartido situaciones lindas y situaciones tristes, que siempre anduvieron por ahí y se manifestaron cuando menos nos las esperábamos. Gracias por formar parte de esta vida.

¡Gracias, a todos! ¡Y todas!

viernes, 17 de julio de 2015

La naturalización: los pasos hacia nuestro destino.

->Acabo de terminar de leer hace algunos minutos el texto ‘’Sin Destino’’ de Imre Kertesz, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en el año 2002. Comenzaré con una síntesis, luego una reflexión y finalizaré con diapositivas que contienen las frases más llamativas, creo yo, encontradas a lo largo y ancho de este relato.

Los judíos por órdenes oficiales durante la Segunda Guerra Mundial debían utilizar para movilizarse por las calles una estrella amarilla que los identificaba de esa raza. Recordemos que el partido alemán nazi tenía como ideología de gobierno autoritario la creación de una raza nueva raza pura, cuyos rasgos principales eran seres rubios de ojos celestes. Cualquiera de Uds podrá googlear raza pura del nazismo y encontrará imágenes de la raza ‘’perfecta’’, según este movimiento político y social. Asimismo, a los judíos se los discriminaba mucho en toda Europa otorgándoles una ración menor de alimento, por mencionar un ejemplo. Todos estos hechos y modos de vida, los judíos justificaban que eran impuestos por los pecados que habían cometido en tiempos pasados. Recordemos nuevamente que durante la Segunda Guerra Mundial, los judíos habían sido asignados a trabajos obligatorios en Alemania, cualquiera sea su país de residencia. Pocos sabían qué era lo que les esperaba al llegar. Sencillamente lo interpretaban como su destino.

El autor de esta historia y protagonista principal, luego de que su padre partiera hacia estos trabajos obligatorios, fue asignado por órdenes oficiales a trabajar en una fábrica de refinería de petróleo. La familia lo alentaba diciéndole que su comportamiento en esta actividad debía ser intachable, puesto que representaba a toda la comunidad judía. Un día sucedió algo inesperado cuando él y sus compañeros laborales viajaban hacia la fábrica en un autobús, y un oficial los hizo descender porque debía revisar la documentación de cada uno de ellos. Allí comenzaría el calvario. Después nosotros diríamos que fue un calvario, pero los judíos no sabían a qué se enfrentaban. No tenían la más mínima idea.

Al principio los hicieron trabajar en una fábrica de ladrillos durante cinco días, luego los enviarían con trenes a Auschwitz. Se pedía a todos ellos que no llevaran consigo objetos de valor (dinero, reloj, navajas, todo), más adelante les serían confiscados y aplicadas penas graves. El viaje en tren claramente fue en condiciones insalubres: todos parados durante otros cinco días, sin nada para beber, con una incomodidad evidente. Es extraño destacar que en una de las frases que verán más adelante leerán: ‘’estaba contento, por supuesto que sí’’. Los habían llevado a Auschwitz diciéndoles que allí iban a trabajar. Nunca les mencionaron las condiciones. Quién hubiese ido.

Auschwitz era un campo de exterminio. ¿Qué es exterminio? Muerte. En Auschwitz se seleccionaba a quienes estuvieran aptos o no para trabajar mediante una revisación médica. Quienes eran demasiado pequeños, recién nacidos, mujeres, eran enviados a cámaras de gas. El verdadero destino del autor y algunos de sus compañeros, sería Buchenwald. Éste sí un campo de trabajo. Sorprendentemente después del apto para trabajar, los hicieron cortar todo vello de sus cuerpos, bañarse y luego, los vistieron como presos. Los judíos estaban sumamente extrañados de sus condiciones. Era algo que no podían discernir.

Los judíos empezaban a sufrir el hambre y juntos, hablaban del pasado, del futuro, y sobre todo de la libertad. Algunos también pronunciaban chistes acerca de ella. Los soldados alemanes eran muy puntuales, muy estrictos, muy exigentes y muy crueles. Por ello, las estrategias eran cuánto escaparse, cuándo robar unos minutos de descanso, cómo cargar menos la pala, la laya y la horca. Se evidenciaban cansancio, hambre, falta de movilidad, envejecimiento, desgano. Sólo quedaba la esperanza.

¿Cuál sería la respuesta segura de todos los factores que mencioné en el párrafo anterior? Enfermedad, epidemias, muerte. Y eso fue lo que le ocurrió a nuestro autor. Y aún peor: comenzó a no sentir, a llevarse a la boca todo lo que fuera comestible, a delirar dirían algunos. Por eso, y gracias que sus compañeros lo obligaron, fue a un hospital del campo. Los padecimientos seguían siendo semejantes: hambre, sed, dolor. Sólo había una única ventaja: ‘’esa dulce y placentera sensación de no tener que ocuparme de nada’’. Y miren lo que dice el autor: ‘’hacía mucho tiempo no me sentía tan liviano, tan en paz, como en un sueño, sí, tan agradablemente bien’’. Sorprende, ¿no? Porque lo pensamos en un contexto de calvario, de sufrimiento, de horror.

Al llegar a Buchenwald, fue destinado a un campo de trabajo provinciano llamado Zeitz. Luego sería trasladado por su herida a Gleina y volvería a Buchenwald. Durante sus momentos de internación, comprendió qué importante eran los idiomas extranjeros en particular. Porque ellos permitían comunicarse en momentos de ‘’crisis’’, por darle un tinte económico. Anotemos esto: estudiemos idiomas.  Nuestro autor comenzó a ser tratado tan bien que sospechó estar en uno de esos lugares de Auschwitz, donde les sacaban las tripas a cachitos a los enfermos para investigar en beneficio de la ciencia. ¿Terminaría algún día todo esto que estábamos viviendo?- se preguntaban los judíos. La respuesta era sí. De un día a otro comenzaron a evidenciarse ‘’noticias confusas e inquietantes y a percibir cambios inminentes’’. Los soldados fueron llamados a retirarse del campo, los soldados de Estados Unidos estaban cerca. ‘’Al fin yo pude pensar –por primera vez- en la libertad’’.


Ahora bien, veamos algunas cosas.

La naturalización: los judíos vivieron todos estos momentos de manera muy ‘’natural’’. Sabían que tenían que realizar trabajos obligatorios, y no sabían en qué condiciones. Qué judío hubiera acudido a ese llamado, sabiendo que los iban a matar de hambre, a vestir inadecuadamente y a obligar a trabajos realmente forzosos e inhumanos.

Los soldados alemanes: a pesar de su política de matar e incinerar a aquellos no aptos para trabajar, debemos admitir que disponían de lugares de atención para aquellos aptos que se enfermaban. Aquellos centros estaban a cargo de presos, que tenían conocimientos de medicina. Nuevamente, en condiciones inhumanas e inaceptables. Pero muchos sobrevivieron. ¿Por qué no se pergeñaron con todos?

Los soldados estadounidenses: fueron quienes obtuvieron la victoria en la Segunda Guerra Mundial y debemos rescatar su buena actitud de trasladar a todos los presos de campos de concentración hacia el este. Un gesto muy valeroso. Los alemanes fueron obligados a escapar, alguien tenía que hacerse responsable. Antes de partir, fueron bendecidos con abundantes platos de comida. Esto fue muy agradecido por los judíos.

La raza impura en Argentina: en Alemania, los judíos eran vistos como raza impura. En Argentina, los ‘’negros’’ son vistos como raza impura. Nunca me voy a olvidar del día en el que una persona acercó sus palabras a mí y me hizo saber que no disentía demasiado en lo que habían hecho los soldados alemanes, y que debiera aplicarse lo mismo en Argentina con aquellas personas que roban, matan, violan y sin embargo, cobran planes sociales. Un argumento que se presta al debate. Pensemos que el peronismo en Argentina fue el movimiento político que permitió mantener cautivos en nuestro territorio a soldados alemanes que se fugaron con estas amenazas de Estados Unidos. Por eso aquí, según el punto de vista de algunos, es tan desatendido el Partido Justicialista (fundado por Perón). Aunque sigan obteniendo la victoria.


Libertad vs destino: ‘’Si existe la libertad entonces no puede existir el destino, por lo tanto, nosotros mismos somos nuestro propio destino’’.  Si creemos en el destino, ¿por qué decimos que somos libres? Si nos encaminamos hacia él, no actuamos por nuestros propios instintos, en nuestro carácter de personas libres. ‘’Yo había vivido un destino determinado; no era ése mi destino pero lo había vivido’’.  Lo que quiero destacar con esta idea, que espero pueda entenderse, es que estos dos conceptos no van de la mano: podemos vivir un destino, sin ser libres; y podemos ser libres, sin esforzarnos por nuestro destino.









jueves, 16 de julio de 2015

Seamos directos: ¿por qué no somos buenas personas?

-> ¿Nos mostramos frontales cuando decidimos y afectamos la moral de otros? ¿Nos ponemos en el lugar del otro?

Tengo 19 años. Y recuerdo que durante mi primaria, al ser chicos y tener pocas salidas, el encuentro con los compañeritos del colegio era participando de lo que se llamaba infancia misionera. Ibas el sábado a las 16H a jugar un rato al fútbol, luego reflexionabas acerca de la lectura que hacía el sacerdote y finalmente, participabas de la misa. Estoy seguro que la mayoría de Uds habrá actuado así a los 6, 7, 8, 9 y 10 años. Después por distintas circunstancias de la vida, la mayoría, y me incluyo, nos alejamos de estas actividades porque comenzamos a experimentar ‘’la calle’’ y otro tipo de salidas.

Recuerdo también, al asistir a un colegio católico, que te incentivan a prepararte para ciertos sacramentos: la confesión, la comunión, la confirmación. Voy a detenerme en la confesión. Y esto también es una actividad, que en la actualidad, hacemos con amigos. ¿Qué le decíamos al sacerdote, de qué nos confesábamos? Me llevo mal con mis hermanos, les digo malas palabras a mis papás, no les hago caso en lo que proponen, no me entienden, mis amigos se alejan. ¿Qué más podíamos decir? Eso. Y eso derivaba de un previo ‘’examen de conciencia’’, en el que examinábamos qué es en lo que habíamos fallado, lo confesábamos y luego, nos aconsejaban cómo podías cambiar para ser mejores personas. En la actualidad, cada uno decide el camino que quiere pero probablemente muchos, y me incluyo, no se confiesen hace bastante. Esto es porque ya no surgen los mismos problemas que durante esos años, porque ya sabemos cómo ser buenas personas; y si nos surgen, los contamos y recibimos consejos de nuestro grupo de amigos.

Ahora bien: si estos valores no los aprendimos asistiendo a infancia misionera, seguramente nos los inculcaron nuestros papás, con mucha dificultad porque solíamos ponernos resistentes. Y esto es normal, no nos gusta cambiar. Pero bueno, siempre ante problemas a los que no encontramos respuesta nos preguntamos qué fue lo sucedió para que esa persona reaccione de la manera que lo hace, en qué fallamos, en qué deberíamos cambiar. Pero ya estamos grandes. Y la respuesta correcta es pensar que no nos estamos equivocando, no sin antes consultarlo con un amigo, o por qué no con un sacerdote. Subestimamos mucho a esta edad a los sacerdotes, pero algunos son muy dinámicos, muy sociales, y te entienden mucho. Tienen formación para dialogar con jóvenes. Y los que creemos que con los amigos no podemos contarles porque después, éstos les cuentan a otros, no es una mala opción un sacerdote. El psicólogo te cobra. El sacerdote no. Y ojo: no siempre las respuestas del sacerdote van a incluir la palabra Dios. A quienes lo necesiten, tengo sacerdotes para recomendar.


Entonces, ¿por qué no somos buenas personas? Yo creo que la respuesta está en lo que sociológicamente (¡cómo odié esa materia!) Durkheim denominaba corriente social. ¿Qué es la corriente social? Dejarnos influenciar por el poder que tiene un grupo, actuar en grupo y hacer cosas en el grupo que solos no haríamos. ¿Y por qué hacemos esto? Porque en ese grupo nos dan aprobación. Pero si lo pensamos mejor, estén seguros de que ese grupo no va a tener éxito, no va a llegar a buen puerto, y le va a ir muy mal en la vida. Juntos, tendríamos que desalentar a estos grupos, no fomentarlos. Actuaríamos como muy buenas personas. Hoy por hoy, muchos afirmarían que esos grupos son los que tienen más amigos y son más aprobados. No duden en que, tarde o temprano, no van a tener un final feliz y van a desintegrarse. CREAN, para después ver.

domingo, 12 de julio de 2015

¿Por qué confiamos más en amigos que en familia?

->Una nota de verdadera reflexión, a continuación.




Siempre quise ser un ‘’pariente’’, familiar, nieto, sobrino, primo, hijo presente. Quiero decir: que acompaña en los distintos procesos que suceden en una familia, en los buenos como en los malos. Pero siempre terminé inclinándome con más cariño y afecto hacia los amigos, no hacia la familia. ¿Por qué?

Tengo la mala suerte (probablemente Uds también) de tener una familia que no es lo más armoniosa que existe, con distintas ideologías políticas entre sus miembros, pero que siempre tienen la voluntad de reunirse y de celebrar cumpleaños y festividades afines (día del padre, madre, trabajador, abuelo). ¿Por qué dije mala suerte? Tal vez estas características sean comunes en todas las familias. Pero no así la calidad de las personas. Me explico en el siguiente párrafo.

La ideología política de la familia Gagliardi-Mankowski es puramente opositora. Algunos fervientes neoliberales, otros radicales, unos pocos peronistas. Ojalá hubiera más de estos últimos. Algo que se critica fuertemente del peronismo es el ‘’clientelismo político’’. ¿Qué es? El Estado que brinda servicios a individuos sujetos de derecho, a cambio de una retribución: el voto, por ejemplo. Esta definición es muy opositora, y yo no estoy de acuerdo en su totalidad, porque a mí sí me gusta que el Estado tome cartas en el asunto. Pero a mi familia no. Y eso que tanto critican a veces se manifiesta en su actitud como calidad de personas. Te hago lindos regalitos, te llevo de vacaciones, te voy a visitar los fines de semana, te hablo a menudo, y vos dame algo a cambio. Eso es clientelismo, y materialismo. Es una actitud poco solidaria y muy egoísta. Porque pensás en hacer algo, para que el otro te devuelva lo mismo. Y te devuelva lo mismo ya, en el corto plazo. Es como lo que mencioné en otra nota como ‘’actitud espejo’’ (actúo de acuerdo a como vos actuás). Y no está mal la actitud espejo porque se trata de reciprocidad, pero debe ser pensada como algo integral. Integral es pensar más allá de algo específico, pensar en el largo plazo, no sólo en la coyuntura.

Entonces, esos pequeños detalles (que yo los llamo grandes detalles) son, muchos dirían, característicos de toda la familia y motivo de la unión. Y no. No es así. Porque cuando crecés, aunque vos que sos chico/a no lo creas, te das cuenta que las cosas no son como vos creías que eran. O al menos que son más complejas. Y cuando la convivencia se torna imposible, cuando no podés mantener una conversación virtual, la relación no crece, no se construye y no sirve.  Yo soy fan de alejarme, escapar y salir de alguna situación cuando no cumple con mis requisitos de persona. Y no me van a poder convencer con regalitos, con vacaciones, con visitas, con charlas. Porque, de nuevo, así no se construye.


¿Qué pasa con los amigos? Con los amigos pasa exactamente lo mismo. Pero los amigos son personas que uno elije. Si nos equivocamos no sentimos la misma bronca que con un familiar, a quien debemos ver bastante seguido, o distanciarnos por muchos años, para después tal vez volver a reencontrarnos. Los amigos son esa luz que brilla en la oscuridad. Son esas personas que, a pesar de todo, están siempre. Son personas que te sorprenden día a día. Los amigos son tan mágicos. Repito que pasa lo mismo que con la familia. Pero si no te gusta, te desprendés fácil. Con la familia eso no ocurre, porque sería una ‘’falta moral o ética’’ por la que en unos días podrás despertar remordimientos. La familia es muy compleja. A esta edad, pienso que no vale la pena reconstruirla. Porque no lo vale. Sí a un país. Me parece que sí vale la pena reconstruirlo, porque será la casa de muchas otras personas que vendrán después que nosotros. La familia no. Soy una persona que siempre aprende de los errores. Y siempre, aunque no lo crean, recuerdo lo negativo que me dijeron. Algunas cosas pude cambiarlas. Otras no. Y no las voy a cambiar porque no estoy de acuerdo con vos, con tus formas, con tu clientelismo. Con los amigos es todo tan distinto, que vale la pena sufrir mucho, aunque te haga mierda, porque de los amigos siempre se aprende algo bueno en serio. Los amigos son lo más lindo. Amo a todos los que siempre estuvieron, los que más duraron, los que me acompañaron en momentos de buen y de mal humor. Gracias por tanto, amigos.

lunes, 6 de julio de 2015

El ‘’chamullo’’ y las relaciones sanas en Argentina.

->Hace algunos días terminé la lectura de una vista previa de ‘’Seductor infalible’’ de Germán Mühlenberg que, aunque hayan sido unas pocas líneas, brinda mucha información que hoy voy a tratar de transmitirles a través de, como en otras notas, diapositivas subrayadas (por favor, ábranlas y léanlas).




¿Cuáles son nuestros errores al momento de elegir a nuestra pareja ideal?

Hacer simplificaciones erradas de la realidad: de acuerdo a nuestra forma de ser, creamos en nuestra propia mente y nos imaginamos una realidad ideal, que muchas veces está pensada sobre la fase de conceptos incorrectos y mundos utópicos. Esto quiere decir que, tal vez, tendríamos que darle más importancia a la psicología: ciencia que estudia el comportamiento de las personas. Nos entenderíamos más a nosotros mismos.

Ser lo que soy: basados en las reducciones de la realidad creadas e imaginadas, actuamos, somos y nos mostramos frente al resto de acuerdo a esa ideología que fue construida.  Sucede que esa ideología, en su intento, es incorrecta y hace que nos mostremos distintos a cómo somos. También somos capaces de recibir mucha influencia de medios de comunicación y mismo de nuestro entorno, familiares y amigos, que contribuyen a una realidad no tan real y que provocan desequilibrios como personas.

Condicionados por la sociedad: yo agregaría, por la familia también. Tener padres no jóvenes, implica que actúan de una forma muy distinta a la que a nosotros nos gustaría. Cuando somos grandes, nos damos cuenta además que ellos también toman decisiones y son de acuerdo a sus ideologías. Mi experiencia personal me dice que la psicología no ayuda en lo absoluto. Que no sirve. Como vieron Uds en los párrafos anteriores, yo refuto contundentemente esa afirmación. No dejarnos salir cuando queremos, tener condiciones respecto a nuestra sexualidad y diferencias de edad respecto de las personas con las que podemos estar y con las que no, son fuertes implicancias sociales que debilitan el concepto de ser y mostrarnos tal cual somos.

¿Qué buscamos los hombres? ¿Qué buscan las mujeres?

Los hombres observaban en su mayoría el atractivo físico. Lamentable error, pero continúa siendo así. Las mujeres observaban personalidad, status y jerarquía de su potencial pareja. Esto es, la mujer elegía al hombre con el que se sentía más segura y con el que creía que mayores posibilidades de supervivencia tenía. En la actualidad, esto sí ha cambiado: el rol de la mujer en el mundo laboral ha crecido de manera exponencial y es altamente probable encontrar a mujeres solteras y que sobreviven sin dificultades. Sin hijos, también. De esta manera, desplazan ese rol de hace cincuenta años en el que la mujer se quedaba en casa haciendo las tareas domésticas y cuidando a los hijos.

¿Cómo atraerlas?


Aquí aplica el ser lo que soy. Debemos mostrar una fuerte dedicación hacia nuestros proyectos y pasiones. Éstos son los que garantizan supervivencia. ¿Y en cuanto a lo emocional? Es fundamental no mostrarnos necesitados. No tener la típica actitud de hombre atento (regalar flores, chocolates, salir todos los fines de semana) si verdaderamente no sentimos lo que hacemos. Si empezamos así, probablemente nuestra relación no funcione en el largo plazo, y ni siquiera en el corto. Algunos la llaman ‘’actitud espejo’’: yo hago y actúo de acuerdo a lo que vos me mostrás. Si te vas, me voy. Si venís, te hablo. No me muestro desesperado. Inconscientemente valoramos más lo que escasea. Éste es un principio económico: si estás muy disponible, generás rechazo. Si estás poco disponible, generás atracción. Nos atrae más lo que está oculto, lo que está prohibido.