domingo, 12 de julio de 2015

¿Por qué confiamos más en amigos que en familia?

->Una nota de verdadera reflexión, a continuación.




Siempre quise ser un ‘’pariente’’, familiar, nieto, sobrino, primo, hijo presente. Quiero decir: que acompaña en los distintos procesos que suceden en una familia, en los buenos como en los malos. Pero siempre terminé inclinándome con más cariño y afecto hacia los amigos, no hacia la familia. ¿Por qué?

Tengo la mala suerte (probablemente Uds también) de tener una familia que no es lo más armoniosa que existe, con distintas ideologías políticas entre sus miembros, pero que siempre tienen la voluntad de reunirse y de celebrar cumpleaños y festividades afines (día del padre, madre, trabajador, abuelo). ¿Por qué dije mala suerte? Tal vez estas características sean comunes en todas las familias. Pero no así la calidad de las personas. Me explico en el siguiente párrafo.

La ideología política de la familia Gagliardi-Mankowski es puramente opositora. Algunos fervientes neoliberales, otros radicales, unos pocos peronistas. Ojalá hubiera más de estos últimos. Algo que se critica fuertemente del peronismo es el ‘’clientelismo político’’. ¿Qué es? El Estado que brinda servicios a individuos sujetos de derecho, a cambio de una retribución: el voto, por ejemplo. Esta definición es muy opositora, y yo no estoy de acuerdo en su totalidad, porque a mí sí me gusta que el Estado tome cartas en el asunto. Pero a mi familia no. Y eso que tanto critican a veces se manifiesta en su actitud como calidad de personas. Te hago lindos regalitos, te llevo de vacaciones, te voy a visitar los fines de semana, te hablo a menudo, y vos dame algo a cambio. Eso es clientelismo, y materialismo. Es una actitud poco solidaria y muy egoísta. Porque pensás en hacer algo, para que el otro te devuelva lo mismo. Y te devuelva lo mismo ya, en el corto plazo. Es como lo que mencioné en otra nota como ‘’actitud espejo’’ (actúo de acuerdo a como vos actuás). Y no está mal la actitud espejo porque se trata de reciprocidad, pero debe ser pensada como algo integral. Integral es pensar más allá de algo específico, pensar en el largo plazo, no sólo en la coyuntura.

Entonces, esos pequeños detalles (que yo los llamo grandes detalles) son, muchos dirían, característicos de toda la familia y motivo de la unión. Y no. No es así. Porque cuando crecés, aunque vos que sos chico/a no lo creas, te das cuenta que las cosas no son como vos creías que eran. O al menos que son más complejas. Y cuando la convivencia se torna imposible, cuando no podés mantener una conversación virtual, la relación no crece, no se construye y no sirve.  Yo soy fan de alejarme, escapar y salir de alguna situación cuando no cumple con mis requisitos de persona. Y no me van a poder convencer con regalitos, con vacaciones, con visitas, con charlas. Porque, de nuevo, así no se construye.


¿Qué pasa con los amigos? Con los amigos pasa exactamente lo mismo. Pero los amigos son personas que uno elije. Si nos equivocamos no sentimos la misma bronca que con un familiar, a quien debemos ver bastante seguido, o distanciarnos por muchos años, para después tal vez volver a reencontrarnos. Los amigos son esa luz que brilla en la oscuridad. Son esas personas que, a pesar de todo, están siempre. Son personas que te sorprenden día a día. Los amigos son tan mágicos. Repito que pasa lo mismo que con la familia. Pero si no te gusta, te desprendés fácil. Con la familia eso no ocurre, porque sería una ‘’falta moral o ética’’ por la que en unos días podrás despertar remordimientos. La familia es muy compleja. A esta edad, pienso que no vale la pena reconstruirla. Porque no lo vale. Sí a un país. Me parece que sí vale la pena reconstruirlo, porque será la casa de muchas otras personas que vendrán después que nosotros. La familia no. Soy una persona que siempre aprende de los errores. Y siempre, aunque no lo crean, recuerdo lo negativo que me dijeron. Algunas cosas pude cambiarlas. Otras no. Y no las voy a cambiar porque no estoy de acuerdo con vos, con tus formas, con tu clientelismo. Con los amigos es todo tan distinto, que vale la pena sufrir mucho, aunque te haga mierda, porque de los amigos siempre se aprende algo bueno en serio. Los amigos son lo más lindo. Amo a todos los que siempre estuvieron, los que más duraron, los que me acompañaron en momentos de buen y de mal humor. Gracias por tanto, amigos.

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