Luego de un largo tiempo en el
que no me paso por aquí… vuelvo a escribirles.
Hoy es el día 88 del aislamiento
social, preventivo y obligatorio del que les comenté en otros posteos. Va acá
la pregunta “posta”: cuando veían por noticieros/periódicos las novedades de contagios
y fallecimientos en Italia y España, ¿se imaginaban que en Argentina iba a
llegar y que se iba a tomar una decisión tan “invasiva” de extender
continuamente la cuarentena indefinidamente? ¿Qué se les pasó por la cabeza cuando
en sus trabajos les dijeron “vamos a hacer prevención, desde mañana hacés
teletrabajo o home office”?
Supongo que las personas no
pueden imaginarse y verse concretamente en situaciones en las que todavía han
tenido ningún tipo de experiencia, ¿qué pensás? Por ejemplo… un niño de tres o
cuatro años al que los padres le explican que pronto va a comenzar el jardín de
infantes, que va a conocer a muchos otros nenes y nenas y que va a aprender un
montón y que se va a divertir a pleno. ¿Puede imaginárselo y verse
concretamente? O un estudiante de nivel secundario que está en sus últimos años
de cursada y le indican que pronto deberá definir su vocación y que tendrá que
empezar a tomar decisiones que sólo dependen de su persona. ¿Puede imaginárselo
y verse concretamente? Claro que nunca tenemos que decir que nunca y siempre
tenemos que estar predispuestos y apostar muchas fichas por el sí, pero todas
estas actividades de pensamiento requieren un nivel de complejidad no apto para
cualquiera.
En mi caso particular… tenía
idea (y creía realmente eso) que la cuarentena iba a durar no más de quince
días. De hecho, ¿recuerdan esas palabras de Alberto en las que decía “vamos a
parar la Argentina por dos semanas”? Esas dos semanas se iban a transformar en
unas cuantas semanas más… Sin embargo, tal vez tenemos la idea de que a fines
de junio ya se termina. Otra vez las dificultades para continuar imaginándolo.
Desde que comenzó este aislamiento
social, preventivo y obligatorio hubo muchos días. Algunos de ellos de nuevos
contagios, otros de lamentables fallecimientos y otros de cumpleaños. Mucha
gente que festejó un nuevo año de vida (aunque está el divertido chiste en
redes de que no se computa) y que lo tuvo que hacer de un modo distinto.
En esta cuarentena tuvimos una
agraciada oportunidad de aprendizaje y aprendimos a conectarnos más. ¿Cuántos
de ustedes antes de la cuarentena hacían un after office por Zoom? ¿cuántos de
ustedes hacían un Google Meet para jugar al Pictionary? ¿cuántos de ustedes hacían
extensas videollamadas de Whatsapp? Acabo de cortar hace algunos minutos una
videollamada de Whatsapp que tuvo una duración de 3 horas 3 minutos. Duración
feliz, no me quejo. En esto, ¿podíamos imaginarnos y vernos concretamente?
En la pre-cuarentena, cuando
una persona cumplía años había que pensar qué regalo podía encajar mejor con su
personalidad, qué era lo que más necesitaba, dónde lo compro y si le va a
gustar. En la cuarentena, nos descargamos una aplicación, elegimos lo que más
creemos que le puede llegar a gustar a la otra persona y lo recibe súper rápido
en su domicilio. Llámese Rappi, Glovo, Pedidos Ya, Uber Eats. Aunque debo decir
que algunas aplicaciones discriminan un tanto al Gran Buenos Aires (algunos vivimos
aquí y no tenemos el privilegio de ser área de cobertura geográfica). ¿Podíamos
imaginarnos y vernos concretamente?
Ayer fue mi cumpleaños… y debo
decirles que me sentí muy mimado: muchos me escribieron, muchos me llamaron, y
algunos otros (les agradezco enormemente) tuvieron la delicadeza de enviarme
obsequios: recibí un helado tremendo y unos tragos increíbles.
De esta etapa surgen grandes
ganadores… proveedoras de conexión online, servicios de delivery y, ¿saben
quiénes también? Toda la gente que supo interpretar el cambio: aquellos que
salieron a fabricar barbijos caseros o quienes supieron que no se puede salir a
comprar regalos y construyen cajas de regalo a medida. Son los fuertes ganadores
de esta cuarentena…
Quiero que se queden con dos
cosas de estas líneas que me decidí escribir hace unas tres horas y que estoy
finalizando a las 01:21 del 16/6.
La primera, hay muchas cosas
que aún no nos estamos imaginando. ¿Qué ventajas podríamos sacar si nos las
imaginamos y empezamos a construir en función de ellas? No apto para quienes no
quieran animarse a los riesgos. ¡Qué desafío! Serán los grandes ganadores de la
nueva normalidad que está por venir.
La segunda y más importante.
Hoy leí un tweet que surgió en una publicación de Instagram de una de mis
seguidoras. Decía esto: “¿NO LES PASA QUE ESTÁN RAROS? COMO QUE ESTÁ TODO BIEN…
PERO A LA VEZ NO”. ¿Y saben qué? ¡Nada más lejos de la realidad! Yo me siento
así… pero que no decaiga.
¡Sigamos juntos! Hasta la
próxima
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