¡Hola! Me agarra un poco de “extrañitis”
cuando no les escribo por tantos días. Como alguna vez les comenté, disfruto
mucho hacer esto. Escribirles. Es un momento de inspiración mental y de tratar
de pensar en otra cosa. Hace apenas unos minutos me mencionaban en una historia
de Instagram en la que decía #105. ¿Se acuerdan cuando les hablé hace un tiempo
sobre el aislamiento social, preventivo y obligatorio? Seguimos acá.
Quiero contarles que tengo un “anotador”
en el que escribo, cuando me llega la inspiración, de qué tiene que tratar la
próxima nota que quiero hacerles llegar. Y les voy a contar los detalles… así
es más divertido. Ya saben que hago teatro en Teatro Creativo. O en lo que era
Teatro Creativo (será un tema de próxima nota). Y que el director de la escuela
de teatro tiene un canal de podcast por Spotify. Uno de esos podcasts tenía como
tópico de conversación “la experiencia de viajar solos”. De eso quiero que
conversemos.
Los que me conocen saben que
mis vacaciones siempre fueron familiares y, por lo general, fueron hacia
destinos nacionales. Pocas veces he cruzado el charco (Uruguay) o viajado un
poco más allá hacia las praias (Brasil). Con lo cual… la experiencia es bien
nacional y mucha Argentina. Bien patriótico. Pero siempre quise viajar, un poco
más lejos… y por eso, tal vez, la idea de ampliar mi grupo de amigos y conocer
a alguien. Hacia un tiempo atrás… conocía a mi ex novia y viajábamos a la playa
(esta vez en Argentina) y una vez nos animamos a cruzar el charco (Colonia del
Sacramento). Tengo la gran ilusión de que mis próximos destinos serán con
amigos/as. ¿O serán solo?
Quiero contarles alguno de mis
miedos/inquietudes/preocupaciones de viajar solo. Espero no sentirme solo y que
alguno comparta estas ideas.
1-
Moneda distinta de ARS.
Parece joda, pero esta puede
resultar ser una complicación… te implica que saques ARS de tu cuenta bancaria
y que camines a una casa de cambio para lograr obtener UYU, COP, BRL, USD, EUR
y tantas otras monedas que tiene nuestro bello globo. Hay que hacerlo y
requiere un tiempo de esta actividad.
2-
Moneda distinta de ARS – cajeros automáticos.
Para los que no somos
fanáticos del uso de dinero físico y queremos realizar nuestros pagos en el
destino con dinero digital (tarjeta de débito y/o crédito), hay que hacer
cuentas y sé que a muchos esta tarea no les divierte para nada. Para los fanáticos
como yo de dejar la cuenta en cero después de cobrar porque el dinero sin
moverse es dinero que pierde poder adquisitivo, es un desafío saber cuánto
tengo que dejar en vista para poder utilizar en el viaje y cuál es el cambio
que el banco me va a tomar al momento de realizar dicho pago.
3-
El pánico de sentirse solo.
En caso de que el viaje sea
solo, me cuesta animarme. Me suena terrible la idea de subirme a un micro y no
tener con quién conversar. Me suena tremenda la idea de subirme a un avión y no
tener con quién conversar. Sobre todo si sos de esas personas que le tiene un
poco de temor a las alturas (no lo soy) y necesitan a alguien al lado que los
esté bancando. No sólo esta mención la hago por el viaje. Cuando estás en
destino… ¿qué hacés si estás solo? Le tengo pánico a la idea, pero en el
podcast mencionaba que era una idea sensacional.
4-
Alojarse en un hostel.
En lo que a mí respecta, la
idea del alojamiento tiene que estar cerrada desde el momento cero en que
inicio el viaje. Hay personas que llegan al lugar, se ponen a caminar y ven
dónde pueden encontrar hostels en los cuales alojarse. Son más económicos que
un departamento o que un hotel. Hay mucha gente. En otra nota les conté que me
gusta mucho estar con gente, todo el tiempo. ¿Será que tengo que viajar
y alojarme en hostels? Debo decir que me genera cierta incertidumbre y
desmotivación. ¿Será porque nunca experimenté esa situación? ¿Será por esas
ideas familiares de tener siempre todo súper organizado y estructurado antes de
comenzar el viaje?
5-
Movilización durante el viaje.
Vamos a suponer que cuando
llegás a destino, te alojás algunos pocos días en ese destino, pero después
tenés que movilizarse a otros lugares que quedan a bastantes kilómetros de
distancia. Y lo definís cuando estás en el destino. Aquí no hay nada
predefinido con anticipación. ¿Qué hacés? Lo quiero pagar con dinero digital.
¿A qué sitio web entrás? Hace algunos días me enteré que hay aplicaciones que
resuelven esta problemática. Te permiten conversar con personas en destino
antes de viajar, de modo que me podés orientar sobre a qué sitio web entrar
para comprar un pasaje de micro/avión. Un problema menos, dado que me genera
bastante incertidumbre tener que hacer todo eso en destino y que pueda salir
mal. Como verán, soy una persona bastante preocupada.
No hice un ejercicio tan
completo sobre cuáles son mis miedos/inquietudes/preocupaciones. Por el
momento, no agregaré más. Sólo diré que el podcast incentivaba plenamente a
viajar solo porque estás “obligado” a relacionarte con más gente. Y lo más
divertido de todo esto es que estás obligado a relacionarte con gente que no
conocés. Quién te dice que conocés gente nueva, conocés gente de otros lugares
(seguro no sean todos de Argentina como vos) y descubrís y compartís con esas
otras personas experiencias de otros viajes y compartís también el espacio, el
momento y las salidas y excursiones en el lugar donde definiste pasar tus días
libres. ¿Qué te parece?
Uds saben que me gusta escuchar
sus ideas. Que, aunque no me comenten, si recibiste esta nota te pido me
escribas un: te banco, las próximas te acompaño, me pasa lo mismo que a vos.
Quiero saber qué opinás sobre viajar solo. Quiero saber si te animarías. Quiero
saber también si me acompañarías. Y quiero saber también qué te gustaría conocer.
Hace algunos días estuve
hablando con una persona sobre viajar. Y mencioné todos destinos exóticos y a
los que estoy seguro nunca viajé y, tal vez, estoy seguro nunca se me cruzaron
por la cabeza… porque es más divertido cuando viajás a esos lugares que nunca
se te pasaron por la cabeza. La cabeza tiene muchísimo poder de imaginación. Es
divertido hacer uso de eso cuando tenés ganas. Y más divertido es cuando eso
que tenés ganas, lo convertís en un proyecto bien concreto.
Recuerden que muchos de mis
proyectos comenzaron fruto de la imaginación. Qué pasaría si hiciera esto. Qué
pasaría si viajara a este lugar. Qué pasaría si le hablara a esta persona. Qué
tal si salimos a este bar. Pueden pasar muchas que no te esperás. Y podés
llegar, fruto de la imaginación, a ciertas situaciones y lugares que no pudiste
imaginar. Y esa sensación, me parece que está tremenda. Así que… ¿qué te
parece? ¿Viajamos juntos? ¿o viajamos solos?
¡Hasta la próxima!