Domingo. 2:13 A.M. Estoy
escribiendo estas líneas bien entrada la madrugada. No me puedo dormir… Escuché
de mucha gente que ante el insomnio o para reducir la ansiedad se levantaba de la
cama y ponía a hacer cosas. Nunca había puesto en práctica. Debo decir que es una
sensación muy placentera. A esta hora de la madrugada sólo puedo escuchar la
llama de la estufa encendida (para escribir hay que generar un espacio de
creatividad agradable) y el ruido del teclado de la notebook mientras escribo
estas líneas. A diferencia del celular, este ruido de teclado no se puede silenciar.
La semana pasada me visitaban
dos amigos de la secundaria en casa. Amigo y amiga. Otros dirían amigues en
lenguaje inclusivo. El día estaba muy agradable y decidimos ir a tomar sol en
la terraza más alta que tiene mi casa. Aprovechábamos para ver qué tan bien
estaba la terraza ubicada en lo más alto. Mi casa tiene tres terrazas. Sólo una
de ellas comenzó a ser la más visitada durante esta cuarentena. Las otras dos
que están a mayor altura, siguen postergadas. No faltó oportunidad para
visitarlas hace algunos pocos días. Ya habíamos almorzado, por lo que definimos
pedir el postre. Tenía que ser helado. Tal vez hace algunos cuantos años, el
helado era un postre típico de una noche de verano cálida con una temperatura
mayor a 30 grados. Actualmente, el helado se convirtió en un postre que es
válido en cualquier momento del año, incluso en invierno. Los gustos fueron Nutella,
chocolate shot, limón y mousse de maracuyá. Se pidió un kilogramo (no quiero
utilizar su abreviatura kilo) y fue un éxito rotundo. Entre los tres nos lo “bajamos”.
Minutos después surgía como tema
una conversación relacionada con los sentimientos y “trayectoria” en el amor
nuestra. Mi amiga afirmaba, con un real sentimiento interno de frustración: “Tengo
mucha mala suerte en el amor, aún cuando considero que estoy muy bien. ¿Ustedes
cómo me ven?”. Luego de esta afirmación, la miramos y reflexionamos. Mi amiga es
madre soltera. Tuvo a su primera hija a los 19 años y a su segunda hija a los
23 años. El padre de la primera nunca asumió su rol. El padre de la segunda, sí,
pero perdió vínculo sentimental con mi amiga, con lo cual está bien definida su
situación actual como madre soltera. Al momento de entablar una conversación de
cero con un chico que no conocía de antes, piensa detenidamente cuándo es el
momento “ideal” para comentar que es madre soltera y tiene dos hijas. La peor
parte de esta historia ocurre cuando este chico nuevo está tremendo y cuando le
contás el detalle particular de tu historia personal, huye despavorido. ¿Vos
qué harías, lector? ¿Estarías dispuesto a involucrar sentimientos con una
persona que tiene una familia formada? Haciendo un poco de catarsis sobre esta
situación, pienso (y no está bien) que muchas veces (y por qué) las personas
nos dejamos influenciar bastante por el qué dirán de los demás. Entonces… en
respuesta a la pregunta sobre si estarías dispuesto, puede que la respuesta por
parte de esa persona sea que tiene miedo de qué van a decir al respecto sus
amigos o su familia, por lo que prefiere evitar una relación en esas
condiciones. ¿por qué dije unas líneas antes que considero no está bien?
Lastimaste a la persona que en algún momento decidió confiar en vos y contarte
la verdad de tu situación. Te perdiste la oportunidad de darle espacio y compartir
tu tiempo con una persona que no conocías. Imaginate si esa persona que no
conocías se convertía en el amor de tu vida. Cómo la dejaste pasar. Te dejaste
influenciar por el modo de pensar de otras personas. Es importante, en muchos
casos, no perder la oportunidad de escuchar el feedback que tienen las personas
cercanas en cuestiones que consideramos relevantes. Sin embargo, la definición
final tiene que estar en nuestras manos. ¿Por qué no saldrías con una persona
del perfil y con la historia de mi amiga? Después de dos partos, mirala y sigue
estando para un diez. Tiene instinto y experiencia como madre. ¿nunca imaginaste
ser padre? Si la conocés y después de mucho tiempo (literal), tenés ganas de
agrandar la familia, ¿qué mejor que tomar esa decisión junto a una persona que
ya fue madre? Si no imaginaste ser padre (hay gente que piensa así), no pueden
no gustarte los niños. ¿Qué mejor idea que compartir tu tiempo con una persona
que te brinda la oportunidad de poder admirar el crecimiento de un pequeño? Lo
más importante de todo… es buena persona (y a esta definición no hay con qué
darle). No deberías perderte la oportunidad de conocerla. Y no seas boludo, andá
siempre con la verdad. Es feo generar falsas expectativas. Acordate que es
madre soltera. Seguro tiene una vida mucho más sacrificada que la tuya.
Después de estos minutos de
conversación, hubo retruco. “Vos también tenés mucha facha, pero sos como yo…
te va para la mierda en el amor”- me dice. Y tiene razón-pienso. Para los que
no me conocen, afortunadamente decidí finalizar mi vínculo sentimental con mi
ex novia días antes del comienzo del ASPO (descubran qué significa). No faltó
oportunidad para que pocas semanas después, volviera a mi órbita una persona
que me volaba la cabeza hace algunos años y, entre nosotros, me la sigue
volando hasta ahora también. Aunque no tiene mucho sentido decir entre nosotros,
dado que… le escribí una nota y la publiqué en este blog. Fue algo así como “nuestra
historia”. Tres mil palabras escribí. La nota más extensa de este blog que
algún día tuvo que resurgir. Me la agradeció, pero con un comentario que no fue
demasiado efusivo. El lunes pasado, 20 de julio, se conmemoró en Argentina el
día del amigo. No digo celebró porque una celebración no puede tener lugar en
el estado en el que estamos. Este día del amigo no contó. Se posterga hasta que
se termine la cuarentena. Imagínense lo que sucedió. Me saludó, claro. Pero como
el día del amigo se postergó, me deja más tranquilo. Creo que todavía tengo muchas
oportunidades. Porque cuando realmente sentís aprecio por otra persona, no
debería nada ni nadie colocarte obstáculos, ¿no?
Después de leer esta nota (¿me
extrañaban?), quiero que te quedes con:
-Mi amiga está bárbara y no
podés ser tan gil de no salir con ella.
-P: yo sé que algún día vamos
a estar juntos.
2:57 AM.
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